Urgencia contra ilusión
Gago y Van der Vaart vuelven al once. Duda, amenaza visitante

Lo que debería haber sido un partido amable para el Real Madrid se ha transformado en un encuentro casi dramático. Ganar al Málaga es una cuestión de estado. Se precisan buenos augurios porque en los últimos días el cielo se ha desmoronado sobre la plantilla. No es sólo una crisis deportiva, es una plaga bíblica. Los jugadores caen fulminados por los rayos y se mueven las barreras, como si tocara purgar algún pecado insolente.
El Málaga se presenta en ese escenario de puertas que rechinan tres días después de la victoria de la Juventus. Se entiende mal, por cierto, que el Madrid juegue miércoles y sábado, sin tiempo para lamerse las heridas. No se comprende en absoluto que el club lo acate sin enfurecerse y que con esa misma mansedumbre vaya a recibir el martes al Real Unión. En esa falta de descanso se localiza la primera ventaja del Málaga.
Lección aprendida.
La segunda oportunidad de los visitantes es que conocen un túnel, el que cavó la Juve. Con presión y la defensa adelantada se puede estrangular al Madrid. Hay que nacer italiano para desfilar como ellos, pero la idea está dada. Y el Málaga las toma al vuelo. Prueba de que el equipo de Tapia aprende rápido es que tras comenzar la Liga con tres derrotas y un empate, encadenó cuatro victorias seguidas, hasta que el Barça le frenó en seco (1-4). Se trata, además, del único aventurero que ha ganado una etapa en los Pirineos de la Liga (Sevilla, Barcelona, Real Madrid y Villarreal). Fue en el Pizjuán: 0-1.
El Madrid también podría animarse con los números. De hecho, se encuentra a sólo dos puntos de la primavera del Barcelona. Sin embargo hay otras realidades. El equipo no ha ganado en los tres últimos partidos y suma una única victoria en los últimos cinco (más un empate y tres derrotas). La tendencia, conviene admitirlo, es bastante inquietante.
Cambios.
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En semejantes condiciones físico-químicas, el once que alineará hoy el Madrid no es estratégico, sino de supervivencia. Salgado podría relevar a Ramos, que entró en la convocatoria aunque cojea. Gago se presenta como recambio de Diarra, regresa Van der Vaart y Schuster duda entre Sneijder y el fogoso Drenthe. Arriba, Higuaín y Raúl.
El cartel del equipo sigue siendo, pese a todo, deslumbrante. Pero luego está el fútbol, los nervios, la presencia del Bernabéu, la velocidad del Málaga y Duda con su cañón. Sí, el problema son los peros.



