El Orihuela espera llenar con el tirón de última hora
Los Arcos se construyó en 1945 y tiene 4.500 asientos


El partido tendrá un escenario con sabor añejo. El vetusto estadio de Los Arcos espera colgar el cartel de No hay billetes con el tirón de última hora para recibir a un rival de Champions cuando hace poco los visitantes eran conjuntos de Regional y Tercera. Los jugadores del Atlético deberán bajar a la arena y conocer de primera mano lo que se cuece cada domingo en los campos más humildes del país.
Noticias relacionadas
Lo primero que se encontrará el Atleti será un vestuario que nada tiene que ver con el del Calderón. Apenas cinco duchas, una camilla de masaje y una sala de unos 15 metros cuadrados componen la caseta. Como dice Tevenet, jugador del Orihuela y ex del Atlético, "ellos van a sufrir un shock cuando entren al vestuario. Creo que ni siquiera van a tener sitio para dejar los baúles de la ropa". El césped irregular y una de las aficiones más calientes de la zona (se esperan 4.500 seguidores) harán el resto para dificultar al máximo la labor del Atleti.
Y es que en Los Arcos se respira el aroma del fútbol de antes. El estadio se inauguró en 1945 y hasta 1990 no fue remodelado. Desde entonces tiene el aspecto actual.



