Ghilas amarga a Garitano
El Alicante falló un penalti y el Celta marcó en el 93'

Asier Garitano se quedó a pocos segundos de debutar con victoria como técnico del Alicante. Se lo impidió una jugada de David Rodríguez, en la que los visitantes reclaman una mano (parece que sí la hay). Unanua no acertó a atrapar el balón y Ghilas acabó mandándolo a la red. Fue el punto y final a un encuentro extrañísimo, que dejó un regusto amargo a los dos contendientes.
La primera hora del partido fue de un sopor infinito. La hierba de ambas áreas sólo la pisaban los porteros y los disparos eran tan escasos (tres del Celta y uno del Alicante) como desviados. Todo indicaba que el 0-0 sería el resultado final y los aficionados lamentaban no haberse quedado en casa viendo el partido de tenis entre Nadal y Gilles Simon.
Entonces, cuando menos se lo merecía el Celta (si es que lo mereció alguna vez), apareció Renán para abrir la lata. El brasileño era el único céltico que estaba probando suerte. Sus disparos y las cabalgadas de Lucas por la banda eran el escasísimo bagaje de los de Murcia. El gol de Renán, recogiendo un balón suelto, era demasiado premio para los merecimientos de los locales.
El Alicante, por su parte, jugó una primera mitad muy ordenadito. No se encerró, pero sus líneas estaban juntas y eran muy agresivos, lo que dificultaba los avances del Celta. Tras el descanso, en cambio, Garitano se percató de las debilidades de su rival y dio entrada a Ismael. El centrocampista hizo lo que le faltaba a sus compañeros en el inicio: encarar y desbordar. El Celta estaba en problemas.
Ismael buscaba siempre a Fajardo, que actuaba de central por una inoportuna gastroenteritis de Noguerol. En el centro de la zaga los vigueses andan muy escasos de efectivos, pero el empecinamiento de Murcia en jugar con tres centrales obligó a improvisar. Fajardo formó la línea de atrás junto a Rubén y Peña (que acabó autoexpulsado de una forma absurda, especialmente para un futbolista de 35 años) y el tiro le salió al técnico cordobés por la culata.
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Primero, empató Azkoitia, tras un mal despeje de Notario, en el que tal vez haya sido su primer error con la camiseta del Celta. Pero la locura llegó después.
Locura final. Es difícil resumir lo que ocurrió en los últimos quince minutos. Fajardo toca el balón con la mano fuera del área y el árbitro señala penalti. Notario subsana su error anterior y se hace grande ante Ismael (único pero para el jiennense). David Rodríguez está a punto de marcar para el Celta con la cabeza, pero el que lo consigue es Francisco acto seguido. Entremedias, Peña es expulsado por propinarle una coz a un contrario. Con uno menos el Celta parece tirar el partido, pero entonces aparece Ghilas para amargarle el debut a Garitano.



