Cornellà-El Prat será el regalo de las Navidades
Los arquitectos aseguran que lo podrán entregar a finales de año


No estará listo para el 8 de noviembre, como previeron algunos el pasado verano, pero sí para las Navidades. Tras meses de acumulado e intenso trabajo, el esqueleto del nuevo estadio españolista se va decorando de tal manera que cada vez se asemeja más a un recinto para albergar partidos de fútbol. De impresión moderna y coqueta y con una sonoridad atronadora, las poblaciones de Cornellà y El Prat se van reciclando para recibir con los brazos abiertos al club que les impulsará mediáticamente en todos los ámbitos de la sociedad.
Reuniones, encuentros, conversaciones son el menú diario del gabinete de arquitectos encargados de finiquitar la obra. Con Esteban Gasulla y Joan Tusell al frente del negociado, los más de 80 obreros que ayer estaban repartidos por las entrañas del estadio (han llegado a ser más de 200), seguían fajándose para poder dejar bien a sus superiores ante la plana mayor del club, ansiosa por ver acabada la faraónica obra. "Estamos en los términos establecidos y a finales de diciembre la obra estará acabada", explicó con su tranquilidad habitual Esteban Gasulla, aunque Rafa Calvo, uno de los cabecillas del proyecto, apuntó que "a principios de junio, con la huelga de transportistas, la cosa se paralizó un poco. Para solventarlo doblamos el turno y pudimos seguir con los planes iniciales". "Estamos comenzando a ver que la obra es una realidad; haremos pruebas para comprobar que todo está en orden antes de entregarle las llaves a los dirigentes del club", prosiguió Gasulla, mientras Tusell atendía a compañeros de otros medios.
Accesos. Cuando los aficionados entren al estadio, lo harán por la zona intermedia, descendiendo o subiendo escaleras, según sea su ubicación final. Con la zona baja totalmente acabada, nueve grúas y un camión ocupaban la zona donde dentro de poco se colocarán los primeros panes de césped que deben darle el colorido final y el sentido a la construcción. "Será lo último que se haga, como perfilar el entorno del estadio; para ello acabaremos de allanar el terreno, desde la zona de lateral hasta la calle y allí se urbanizará con árboles que darán un ambiente entrañable", prosiguió el arquitecto.
Para las Navidades el españolismo tendrá nueva casa, aunque deberán esperar un poco para poder estrenarlo. Al fin, la obra ya es una realidad.
Noticias relacionadas
Un parking bajo tierra con más de 3.000 plazas
La obra que tiene encima imposibilita que pueda verse el parking de más de 3.000 plazas construido antes que el esqueleto del estadio. Estas pertenecerán al centro comercial que estará acabado en dos años. De entrada, el club tendrá 240 plazas, aunque trabajará para poder echar mano de las otras. Le faltan detalles importantes, como acaba de asfaltar y pintar, pero consideran que en poco tiempo estaría listo. En cambio, otra situación que preocupa la viabilidad para que los aficionados puedan acceder con comodiad al recinto. "Sabemos que será problemático, y hace tiempo que lo estamos estudiando. Trataremos de colocar indicaciones, así como sensibilizaremos a los hinchas de que tengan paciencia al principio", resumió Gasulla ayer por la mañana, en una de las entradas principales del estadio.



