Rooney derribó el muro defensivo que montó Kazajistán
Marcó dos y provocó un autogol

La revolución de Bernd Storck hizo efecto durante 52 minutos, momento en el que Ferdinand cabeceó a gol un córner botado por Gerrard. El central del United quitó el primer ladrillo del muro kazajo, pero Rooney lo derribó a cabezazos (uno de ellos sin tocar el balón). Muy propio de él, que de pequeño prefería el boxeo al fútbol.
Storck, que debutaba en el banquillo kazajo, cambió a ocho jugadores con respecto al once que perdió 1-3 contra Ucrania hace un mes. El plan le salió bien en la primera mitad. Su equipo se colocó bien sobre el césped de Wembley y sin necesidad de colgarse del larguero mantuvieron la portería intacta. Inglaterra dominaba, pero no merecía en absoluto el premio de un gol.
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Capello reaccionó bien y en el descanso cambió a Barry, tan correcto siempre como irrelevante, y dio entrada a Wright-Phillips. El extremo del Manchester City fue agrietando poco a poco la defensa visitante con sus veloces jugadas por banda. Una de esas provocó el córner que supuso el 1-0 antes relatado. Mokin salió mal porque fue molestado por un delantero británico. El segundo llegó pronto propiciado por Rooney. El red devil trató de cabecear un balón, pero no llegó para desgracia de Kuchma, que había saltado con él y que terminó batiendo a su meta.
Antes de que Rooney cabeceara, esta vez sí, el tercero, Ashley Cole tuvo a bien regalarle el gol a los visitantes. Rooney marcó el cuarto en el rechace de una falta sacada por Beckham (ayer igualó a Bobby Charlton con 106 partidos) y Defoe, en el último minuto, marcó el quinto.



