Un Huesca eficaz golea a un desajustado Alicante
Ramón, Vara y Nico Medina marcaron para los oscenses

Mal se le ponen las cosas al equipo de Granero tras la derrota cosechada ayer ante el Huesca. Un Alicante al que antes del partido ya no le llegaban buenas noticias porque Azkoitia no pudo jugar al sufrir un proceso vírico. El Huesca, por su parte, llegó a Alicante con la lección aprendida. Durante la semana, Calderón había hecho hincapié en cómo debían jugarle al conjunto celeste. Ayer, plasmó su dibujo en el césped y acertó anulando al improvisado doble pivote formado por Germán y Tito.
Y la fortuna que tantas veces le había faltado esta temporada les acompañó esta vez. En el minuto 6, una contra llevada a la perfección por Rubén Castro, Jose y Ramón, acabó en el 0-1, tras un fallo garrafal de la defensa alicantinista.
A partir de ahí, el Alicante tuvo más la posesión del esférico pero sin ninguna profundidad. A la media hora, el partido dio un giro drástico. Una chiquillada de Peragón, que dio un manotazo en la cara a Sastre delante el árbitro, dejó el camino abierto al Huesca y a su equipo, a los pies de los caballos.
El conjunto de Granero acusó el estar durante tanto tiempo con un jugador menos y perdió el ritmo de juego que llevaba hasta el momento. Antes del descanso, el Huesca pudo aumentar su renta tras un remate de Rubén Castro que respondió bien Unanua.
Tras el paso por los vestuarios, el entrenador local introdujo cambios en el sistema y sacó del campo a Luis Gil y a Ismael y metió a Borja y Abel Buades. De esta forma, Granero quiso prescindir de los extremos dándole toda la banda a los laterales. La apuesta le salió rana. En el minuto 54, el Huesca mató el partido. Un centro desde la derecha de Robert fue amortiguado por Rubén Castro y rematado por Vara, que se encontraba dentro del área solo como la una, a la red.
El Alicante quedó tocado y hundido y a merced del Huesca. Esa falta de concentración provocó el tercer tanto oscense. Castells cometió un error infantil despejando al centro. Nico Medina agradeció el regalo redondeando un marcador que, hasta el momento, era de escándalo. Abel Buades, en el segundo disparo a puerta del Alicante, redujo distancias con una gran volea.
Calderón: "La expulsión nos lo puso más fácil"
"La suerte es que hemos marcado el gol pronto y después la expulsión de Peragón nos lo ha hecho más fácil. Dedicarle el triunfo a los jugadores que se han quedado en Huesca. El equipo ha sabido llevar bien los tiempos y ha sido un partido sin sobresaltos. Trabajando como lo estábamos haciendo la fortuna nos tenía que sonreír. A ellos les ha pesado mucho el segundo gol y les ha cortado la reacción de raíz".
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Granero: "El peor partido desde que llegué"
"Ha sido el partido más malo desde que soy entrenador del Alicante. Un gol en el minuto 8 y una expulsión en el 30' nos ha puesto el partido patas arriba. Luego ha habido una pequeña reacción pero nos la han cortado de raíz con el segundo tanto. En esta categoría no se pueden regalar los goles, llevamos 13 en contra y ya son muchos. Sobre mi continuidad no voy a hablar, es muy pronto y yo no puedo contestar. Preguntad al entorno".



