Premio excesivo en Alcorcón
El Castilla, que acabó otra vez con diez, logró el empate

Como el increíble Hulk, el Castilla puede ser un monstruo, capaz de arrollar a cualquiera con goles, buen juego y mucha calidad. Pero otra veces sólo es Bruce Banner, un equipo más, sin alma, perdido en individualidades y defendiéndose a base de faltas. Este es el Castilla que apareció ayer en Alcorcón. El equipo de Anquela pasó por encima de los blancos con Susaeta de estrella y el gigantón David Sanz dando quebradero de cabeza a toda la defensa madridista. Una y otra vez Adán desbarataba las intentonas de los amarillos mientras delante Szalai no olía un balón. Entonces llegó el penalti y una nueva expulsión. El agarrón de Velayos a Calvillo en el área pequeña fue muy claro y Susaeta no falló.
Lopetegui, con uno menos, puso defensa de tres y por ahí lo intentó el Alcorcón que tuvo varias oportunidades. Con más corazón que juego los blancos fueron saliendo de su área y en una jugada polémica Agus empató. Los amarillos reclamaban falta previa a Calvillo que se quedó tendido en el césped.
El Castilla sigue líder tras la derrota del Cartagena, aunque deberá convertirse en Hulk para aspirar al ascenso...
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Las expusiones son el talón de Aquiles de este Castilla. El equipo de Lopetegui sólo ha concluido dos encuentros con los once jugadores (Lorca y Águilas). La de ayer fue la sexta roja que ha visto el filial blanco, la séptima si contamos la que vio Lopetegui por protestar el penalti. Sin embargo, tras el partido de ayer, el técnico afirmó: "No hay que darle tanta importancia a quedarlos con uno menos". Aún así los blancos siguen invictos esta temporada.



