Segunda | Huesca 0 - Celta 0

Notario obliga al Huesca a otro empate agridulce

El meta salvó un penalti y le da algo de oxígeno al Celta

<b>PIE DE PELIGROSO. </b>Luis Helguera trata de frenar a Ghilas, que gozó de las dos únicas ocasiones, clarísimas, del Celta en el partido.
Actualizado a

Al Huesca le queda el consuelo de pensar que, si la Liga pone al final a cada uno en su sitio, no va a tener problemas para conseguir la permanencia. Pero como fue superior también al Celta y se quedó sin victoria, volvió a quedarle un regusto amargo. El Celta quedó desdibujado y lo salvó Notario con sus actuaciones, sobre todo al detener un penalti, aunque los gallegos pudieron haber decantado la balanza de su parte si Ghilas acierta en las dos ocasiones que tuvo.

Noticias relacionadas

En la soleada y plácida tarde otoñal, el partido arrancó como un vendaval. El Huesca apabullaba al Celta y, fruto de este dominio, empezaron a desgranarse las ocasiones azulgranas, comandadas por la Doble R: Roberto, de cabeza, estampó el esférico en el larguero tras una excepcional jugada colectiva. El Celta se veía desbordado frente a un Huesca cuyas oleadas no cesaban. Y el equipo azulgrana vio cómo el colegiado Estrada Fernández abortó lo que fue la mejor jugada del encuentro, que terminó en gol, con un fuera de juego que sólo él y su asistente vieron. Roberto, con un potente remate que sacó Notario y otro lanzamiento al palo, y Rubén, demasiado escorado para anotar, no pudieron hacer justicia.

Reacción. Pepe Murcia se olió la tostada en el descanso y recuperó a su máxima referencia, Trashorras. Y a pesar de que no fue un cambio radical, el Celta estiró líneas y sujetó mejor a un mediocampo azulgrana que había campado como Pedro por su casa. Rosada tuvo que tirar de todas sus artes para detener la creación altoaragonesa. Pero el Huesca seguía a lo suyo, y Rubén Castro, como Juan Palomo, se inventó la jugada en la que Fajardo tuvo que hacerle penalti. Ahí apareció Notario, dispuesto al recital. No sólo detuvo el lanzamiento, sino que a renglón seguido salvó al Celta tras otro mano a mano con el mismo Rubén. En el entretanto Ghilas tuvo sus dos clarísimas ocasiones: la primera chocó violentamente con el palo de Eduardo; la segunda salió por encima del larguero cuando lo más fácil era marcar. Ahí tuvo el Celta su gran ocasión, en ese hueco del dominio altoaragonés. Por juego, pareció que el histórico fuese el Huesca. Por ese camino, anuncia victorias pronto; el Celta, mientras, al menos tomó un leve sorbo de aire.

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados