Roberto alarga la agonía
El Huesca empató en el 89' y el Elche sigue colista


Definitivamente, el Elche necesita ayuda celestial para ganar un partido. Todo lo contrario que el Huesca, que ha armado un equipo serio y competitivo que puede poner en apuros a cualquiera. El conjunto azulgrana, en un alarde de valentía, otra de sus virtudes, empató el partido en el minuto 89 y prolongó la angustia de un Elche que sigue siendo colista y empieza a agotar la paciencia de su hinchada, por mucho que David Vidal diga que tiene la situación controlada.
La puesta en escena de la escuadra ilicitana estuvo condicionada por las cuatro derrotas consecutivas que acumulaba. El Huesca, como buen estudiante, llegó con los deberes hechos y se adueñó de la pelota durante el primer acto.
Calderón, discípulo adelantado de Vidal, era conocedor de los nervios del equipo local y lo aprovechó para gobernar el partido. A pesar del ímpetu del Elche, el juego y las ocasiones eran del Huesca, que tuvo tres oportunidades para adelantarse. Helguera, que estrelló un cabezazo en el larguero, metió el primer susto.
Cobo fue la primera víctima de Vidal. El argentino pagó los platos rotos y fue sustituido por Rodri a las primeras de cambio. El golpe de timón del gallego tampoco sirvió de mucho, aunque sí ganó en equilibrio. Edu lo pudo comprobar, ya que durante el primer acto fue un mero espectador y sólo mandó una pelota a córner. Por contra, el Huesca siempre daba sensación de peligro, sobre todo de tres cuartos de campo hacia adelante. Parte de culpa la tuvo Roberto, que aprovechó su altura y su cabeza para abrir el campo en busca de Rubén Castro y de Erice. La superioridad oscense hizo explotar a la grada, que despidió al Elche con pitos.
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Sin embargo, todo cambió tras el paso por los vestuarios. Casi sin quererlo, el Elche se encontró con un gol. Dani Benítez y Miguel lo fabricaron y Saúl, que remató con el alma, lo festejó. El gol desató la alegría y la afición local creyó en el triunfo, algo que no había hecho hasta el momento en toda la Liga. No obstante, la alegría duró bien poco. Concretamente, seis minutos. Éste fue el tiempo que tardó Vara en aprovechar un despiste de la defensa del Elche para firmar el empate. Dani Benítez le puso la guinda a unos minutos frenéticos. Y es que el extremo franjiverde no desperdició una falta para marcar un golazo y poner en ventaja a su equipo.
Tras la locura, el Huesca se lanzó a por el partido, mientras que el Elche asumió su rol. Se agazapó cerca del área de Jaime para defender su renta, pero el destino y la justicia le tenían guardada una sorpresa al cuadro de Vidal. Roberto, cuando el partido agonizaba, marcó el tanto del empate. Un punto que deja al cuadro franjiverde en la UVI y al Huesca en la zona noble.



