El vestuario rojiblanco se queja de Paradas Romero
Considera que la actuación del árbitro perjudicó al Sporting

El antequerano Paradas Romero, árbitro que dirigió el encuentro que el Sporting disputó contra el Villarreal, es el epicentro de las críticas del entorno rojiblanco, por la concesión del gol del triunfo del conjunto castellonense, en el encuentro jugado el sábado en El Molinón, al no haber sancionado unas claras manos de Godin, que precedieron el gol de Rossi.
El enfado aumentó en la parroquia rojiblanco cuando varios jugadores del Villarreal reconocieron el error del árbitro. Cazorla indicó que "puede ser que haya interpretado que era involuntaria". El propio protagonista directo, el uruguayo Godin, también reconoció que el balón le había dado en el brazo, lo que lo desvió a la posición de Rossi.
El portero Iván Cuéllar indicó que "hay cosas que no se pueden manejar y eso fue lo que nos pasó en una jugada puntual, que nos privó de haber logrado el triunfo". Según agregó, "al equipo no se le puede pedir más y todo estamos orgullosos del partido, pero está claro que se nos perjudicó mucho".Carmelo, uno de los jugadores más destacados del partido, está contento "por la buena imagen que dio el equipo, en la que no tuvimos la recompensa, pese a las claras ocasiones de gol de creamos, pero llegó el del Villarreal, con una mano clarísima".
El veterano Diego Camacho, que jugaba su primer partido como titular en El Molinón, comentó que "este juego es para disputarlo once contra once", en clara alusión al perjuicio arbitral, por "una mano que reconocieron todos los jugadores del Villarreal".
Las Peñas.
El vestuario del Sporting es un clamor por el error del árbitro, con la coincidencia general de que "nos privó de haber puntuado". En las peñas rojiblancas también hay quejas del árbitro, aunque José María Suárez Braña, presidente de la Federación de Peñas Sportinguistas, defensor de los colegiados, considera que "los árbitros son un mal necesario".
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La mejoría, en segundo plano
Preciado introdujo en la alineación nueve cambios, respecto al Santiago Bernabéu. Sólo Canella y Diego Camacho conservaron la titularidad. La imagen que ofreció el Sporting ante el Villarreal fue diferente, con una mayor presión y las líneas más juntas, para no dejar espacios al rival. Hubo una mayor consistencia defensiva y rapidez en el contraataque, pero el gol del triunfo del Villarreal acapara todas las manifestaciones y deja en un segundo plano la mejoría del conjunto rojiblanco.




