La racha del Madrid asalta el Ruiz de Lopera
Mark González, duda. Raúl al banquillo y vuelve Van Nistelrooy

Aunque socarrón, Schuster admitió ayer la influencia del calendario liguero y apuntó que enfrentarse en cada jornada a los rivales que antes pasaron por el Barcelona le está sirviendo, sobre todo, para conocer muy bien al Barça. Sin embargo, aunque únicamente se han completado cuatro jornadas del campeonato nacional, ya se puede señalar una consecuencia del caprichoso orden que dictó el sorteo: el Madrid sufre menos y goza más. Es como si el Barcelona, ante cada rival, apuntara las dificultades y las facilidades: Numancia y Racing son correosos y el Sporting, no tanto. Y después lo comprobará el Madrid, subiendo siempre la apuesta con goles o victorias. El único partido que han perdido los blancos ha sido también el único sin informe anterior del Barça. Es decir, el primero de Liga que jugó contra el Deportivo. Será casualidad.
Si fuera cierto el reflejo de los partidos del Barcelona, el Madrid debería estar preparado para jugar contra un Betis que ya hizo temblar el Camp Nou durante la segunda parte y al que solamente un tanto afortunado de Gudjohnsen pudo doblegar. No es poco mérito para un conjunto que supo remontar un 2-0 y dejó signos de equipo en construcción, perdonen las molestias.
No se espera un Betis muy cambiado, aunque Fernando Vega es baja por lesión y Mark González duda de última hora, pero sí cabe imaginar un Betis más enfurecido, porque los dos puntos que le acompañan (sendos empates en Getafe y contra el Sevilla) no hacen justicia a la progresión que apunta. Y eso, a pesar de los problemas. Edu (12 goles en la pasada Liga) todavía se recupera de una lesión en la pretemporada. Y los fichajes se han incorporado tan tarde que están haciendo su particular puesta a punto con fuego real. Emana, del que se espera mucho, todavía anda perdido en el sistema y Mehmet Aurelio aún no ha podido ejercer la jefatura que se le intuye. Sergio García está en una situación parecida.
Acumulación.
Por otra parte, Betis y Madrid cierran hoy la semana de los nueve puntos (tres partidos en apenas una semana) con frutos diversos. De momento, los sevillanos suman uno y los madrileños, seis. La diferencia confirma que esta ha sido también la semana del fondo de armario, pues sólo los pudientes han aprovechado para lucir vestuario.
Lo hizo el Madrid contra el Sporting: alineó a Torres, De la Red e insistió con Ra descansaron Ramos, Van Nistelrooy y Heinze. De manera que hoy se espera que los oxigenados recuperen la titularidad y los héroes recientes confirmen las buenas sensaciones. Me refiero, naturalmente, a De la Red, Van der Vaart y Raúl, aunque el capitán esperará desde el banquillo su oportunidad.
En principio, el análisis ofrece una perspectiva nueva. Fueron tantos los goles contra el Sporting que el juego, eso que llamamos la circulación, pasó a un segundo plano. Interesa comprobar el rendimiento de De la Red y Van der Vaart en condiciones adversas, en campos contrarios y frente a enemigos poco amables. Igualmente, apetece calibrar la resurrección de Raúl lejos del Bernabéu, si es que Schuster lo alinea finalmente, porque el asunto no está claro. Si se cumple la rotación de los delanteros, el capitán debería descansar porque le toca, pero el entrenador insinuó ayer que no es bueno cortar las rachas cuando llegan.
La situación es delicada si pensamos que tras el Betis aguarda, el próximo martes, el Zenit en San Petersburgo, en un partido que puede resultar muy importante para clasificación en la Champions. Desde ese punto de vista extraña que Schuster se guardara contra el Sporting a jugadores fundamentales como Ramos o Van Nistelrooy, que bien podrían haber descansado hoy.
Precedente.
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El partido se presenta reñido y los antecedentes lo anuncian. En la pasada temporada el Real Madrid visito el Ruiz de Lopera después de marcar siete goles al Valladolid. Y perdió. Aquella tarde (jornada 24ª) Drenthe adelantó a los madridistas y remontaron Mark González y Edu.
Sin duda alguna, esta es otra historia. El Barcelona ha mostrado las dificultades del contrario y es muy probable que el Betis, de pleno en las etapas pirenaicas del campeonato (después le espera el Villarreal), también haya aprendido cómo abordar a un grande. Es difícil decir si habrá buen fútbol. Sin embargo, la pasión es segura.



