Solvencia de líder
Los amarillos logran vencer a base de toque y remate

El Villareal sigue encaramado a lo más alto con una solvencia que asusta. Los de Pellegrini juegan sobrados, dando la sensación de que, cuando quiere, pueden. Así fue en Soria, donde remontaron con facilidad y anoche repitieron la historia ante el Racing, que nunca tuvo opciones de sumar su primera victoria en Liga. Ni siquiera de sumar. Tras un arranque pasivo en el que los cántabros pudieron adelantarse dos veces en el marcador, los amarillos liquidaron las dudas en tan solo cinco minutos.
Tan lujosa es su plantilla, en calidad y cantidad, que fue el lateral derecho Ángel el que decantó el duelo con dos centros medidos que Capdevila y Llorente convirtieron en tres puntos. Así de simple lo hacen, tan fácil parece que uno se pregunta por qué al resto de equipos les cuesta tanto ganar y sacar los partidos.
Y lo peor para todos los rivales es que, por bien plantados que estén, al Submarino le basta con una resquicio para colarse y hundirte. Ayer lo encontraron en Christian, al que Ángel bailó dos veces, y en general en toda la zaga, pues los dos rematadores aparecieron solos cuando de sobra es sabido que el fuerte de Capdevila y Llorente es el juego aéreo. López Muñiz seguro que lo sabía, los suyos también, pero a veces, conociendo las cosas te suceden igual. En eso se ha convertido el Villarreal, en un grupo que juega de memoria y que parece imparable, una versión chilena del sello que dejó España en la Eurocopa. Toque de calidad y remate letal en el área.
Ante tanta solvencia, al rival sólo le queda afinar al máximo y aprovechar la ocasión si te le dan. Y al Racing se la dieron durante 25 minutos, los iniciales. Tchité y Valera, sobre todo éste, tuvieron la opción de cambiar el guión, pero Diego López también es un galáctico que sostiene a los suyos cuando toca hacerlo.
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Muñiz deshizo el trivote que de nada le había servido hasta entonces y dio entrada a Juanjo. No se sabe si fue porque el Villarreal volvió a levantar el pie o por el aire más ofensivo del Racing, pero de nuevo llegaron dos buenas ocasiones (64' y 65') para los cántabros que se estrellaron con un Diego López enorme.
No había manera para el Racing y encima quedaron expuestos a las contras amarillas, en las que Matías Fernández pudo sentenciar, pero no les hizo falta porque los visitantes bajaron ya los brazos en vista de que no era su noche y El Madrigal vivió un final plácido viendo como llegaba su noveno encuentro seguido sin recibir un gol. Los de Manuel Pellegrini son el equipo de Primera División con más tiempo sin perder en Liga como local. En lo que llevamos de 2008 no conocen la derrota en El Madrigal.



