Pina trae un puntazo
Los granotas igualaron una desventaja de dos goles

Quizá el resultado sea de lo mejor que se puede sacar de la visita a Mendizorroza donde los granotas ofrecieron una pobre imagen en la primera parte pero se apuntaron a la heróica. Los locales pusieron más ganas al principio, pero terminaron rindiéndose. Pero el gran punto conseguido en tierras vitorianas no debe esconder ciertas lagunas que se vieron durante el partido. Quedan muchas cosas por mejorar para terminar haciendo una temporada decente.
La revolución de Luis García se cayó a las primeras de cambio. Cinco novedades introdujo el técnico y ninguno dio el fruto esperado. La banda derecha naufragó con Molinero y Miguel Pérez por donde los vitorianos entraban con facilidad y el ataque era prácticamente nulo. Yago provocó un penalti absurdo y estuvo perdido todo el partido y Gorka Larrea (mucho mejor en la segunda parte) bastante hizo con parar en falta las acometidas de un equipo que, sin hacer demasiado, se fue al descanso con una ventaja de dos goles, en los que Reina tuvo protagonismo. En el primero le dejó el balón muerto a Moreno para que le fusilara y en el segundo, estuvo cerca de detener el penalti.
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Tomaron aire los de Luis García en el vestuario donde se quedaron Parri y Pedro Vega que se contagiaron del anodino ritmo del primer tiempo y aportaron bien poco. Iborra y Jorge Pina entraron como revulsivos, para buscar algo distinto, pero en los primeros compases se estuvo más cerca del tercero de los de Salmerón que del primero de los granotas. Pero no se conoce todavía qué botón se apretó para que, durante cinco minutos, los levantinistas despertaran del letargo y en la primera aparición por el área de Bernardo Iborra provocara un córner y de ahí llegará el tanto de Samuel, que culminó la segunda jugada con un disparo desde fuera que rebotó en un defensor.
Lamentablemente fue un pequeño espejismo. El Alavés no veía en ningún momento peligrar los tres puntos, es más, tuvo ocasiones de sentenciar el encuentro con varias llegadas. Incluso Guerra mandó un balón al palo. Pero con el arreón final de los granotas venía incluido un desenlace inesperado. En una jugada sin aparente peligro, cuando se esperaba el enésimo centro al área, Jorge Pina sorprendió a todos (el meta Bernardo el primero) y soltó un latigazo ajustado al palo ante el que nada pudo hacer el meta local. Los de Luis García salvaban así un punto en un campo donde no todos conseguirán mojar y que les permite así seguir sumando en la larga carrera que les espera. Pero aún así, cabe reflexionar sobre ciertos aspectos y que los futbolistas se entonen porque no en todos los partidos se podrá obrar otro milagro como el de ayer en Mendizorroza.



