"Esperamos que la afición grite tan fuerte el domingo como aquel día"
Los más viejos y los no tan veteranos del Rico Pérez recuerdan el día en que Lillo, entonces entrenador del Oviedo, dijo que "la afición del Hércules le había asustado" con sus gritos de apoyo a su equipo. El domingo Lillo regresa al estadio y Paquito y Alfaro, que aquel día estuvieron en el terreno de juego, desean que , ante la Real Sociedad, el entrenador del equipo rival sienta las mismas sensaciones que experimentó el 19 de octubre de 1996.

El domingo visita el Hércules la Real Sociedad. A priori este partido no tiene ningún paralelismo con un Hércules-Oviedo, de Primera División, que se disputó el 19 de octubre de 1996. Sin embargo, hay un nexo en común entre el rival del domingo y aquel equipo que se enfrentó al Hércules en la octava jornada de Liga. Su entrenador: Juanma Lillo. Aquel día, cuando el Hércules ya luchaba por no caer en los últimos puestos de la tabla, Lillo declaró que "la afición del Hércules le había asustado" y que con su actuación "habían empatado" el partido. Razón tenía el hoy técnico de la Real. El público, viendo a su equipo contra las cuerdas y con 0-1 perdiendo, decidió levantar el partido. Y lo hizo con su única arma: la voz.
Con un grito atronador comandado por la extinta peña Las Banderas, las 20.000 personas que ese día asistieron al Rico Pérez, levantaron la moral de los jugadores hasta el punto de que empataron un partido que tenían perdido. César Martín disputó ese partido y aún recuerda ese duelo con envidia sana. En el bando herculano, brillaban con luz propia dos de los miembros de la actual comisión deportiva: Manolo Alfaro y Paquito.
Ambos aún recuerdan aquel partido. El primer tiempo gris, la reacción comandada por el público y el empate que llegó tras un cabezazo de Pavlicic. La ilusión de Paquito y Alfaro es que la afición actual se enganche y tenga tanta repercusión en el juego como la tenía aquella hinchada. "Esperamos que este domingo Lillo tenga que decir lo mismo porque la afición grita tan fuerte como aquel día", comenta Paquito.
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Once temporadas después la realidad de la grada del Rico Pérez es otra. La peña Las Banderas, principal arengadora de masas en aquella época, ya no existe y el número de seguidores ha disminuido considerablemente. Sin embargo, la buena marcha del equipo puede que vuelva a enganchar más aficionados. "Recuerdo que en aquella época la afición nos apoyaba muchísimo a pesar de que los resultados no nos acompañaron demasiado", explica Alfaro. "Había una comunión entre los jugadores y la grada que nos hacía sentir muy bien a los que estábamos sobre el césped", añade.
Apoyo. Paquito y Alfaro esperan que aquel comentario de Lillo se haga extensivo a todos los entrenadores en la temporada que acaba de comenzar. "Sería muy bueno para el equipo que la gran afición que tenemos se vuelva a enchufar como en aquellas temporadas. De esta forma, el equipo se sentirá todavía más cómodo en los partidos que juguemos en el Rico Pérez", aseguraron ambos. El club espera que el domingo, ante la Real, el Rico Pérez presente una entrada excepcional. El liderato ha animado algo la venta de abonos aunque esperan que se note más en el taquillaje. Ahora falta que los que acudan lo hagan con el espíritu de aquel día.



