50 años reinando en el barrio de Nervión
El Sánchez Pizjuán fue inaugurado el 7 de septiembre de 1958

El estadio Ramón Sánchez Pizjuán, feudo de los sevillistas, emblema del fútbol español, cumple hoy 50 años. El sevillismo se reunirá en Nervión para celebrar su aniversario aprovechando la etapa dorada por la que atraviesan, con un equipo aspirando a lo máximo. Una efeméride coincidente con el proyecto de remodelación del estadio que el actual Consejo de Administración pretende llevar a cabo a corto-medio plazo, siempre que existan garantías económicas y no se repita aquella crisis de 1958. Así se escribe la historia.
El 7 de septiembre de 1958, el Sevilla inauguraba su nuevo estadio en un amistoso ante el Jaén (3-3), cumpliéndose el sueño del presidente Ramón Sánchez Pizjuán, quien compró los terrenos en 1937, pero que fallecía en octubre de 1956 sin poder contemplar su obra. Su sucesor en el cargo, Ramón de Carranza, culminó su deseo. A cambio, la entidad se vio abocada a una época oscura en el terreno económico que acabó afectando a la situación deportiva del equipo. Los gastos extras que conllevó la construcción del estadio supusieron importantes problemas en la situación financiera del club. No obstante, la afición de Nervión tuvo que aguardar hasta 1974 para ver finalizadas las obras, bajo el mandato del presidente Eugenio Montes Cabezas, fallecido recientemente, y con el equipo en Segunda División. El estadio contaba con 77.000 espectadores.
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Las diversas modificaciones realizadas en el estadio debido a las exigencias de la FIFA redujo finalmente el aforo hasta las actuales 45.500 localidades. Primero, con motivo del Mundial de Fútbol de 1982, fecha en la que se inauguraba el característico mosaico de preferencia y, posteriormente en la década de los 90. El mosaico de Gol Sur, obra de Ben Yessef, fue incluido en 2005 coincidiendo con el Centenario del Sevilla.
El sueño del actual presidente, José María del Nido, es alcanzar las 50.000 localidades y dotar al Ramón Sánchez Pizjuán de unas prestaciones que lo conviertan en un feudo referente en Europa. "Un estadio de cinco estrellas", como ha calificado el máximo mandatario en ocasiones, que siga reinando en Nervión.



