Amistoso | Volendam 2 - Espanyol 2

La estrategia del caracol

Tras un inicio prometedor, el Volendam igualó a balón parado

<b>MUY TRABAJADOR. </b>Valdo Lopes remató a puerta en varias ocasiones y dio la asistencia de gol a Jonathan. Pero no fue suficiente.
Iván Molero
Redacción de AS
Llegó al Diario AS como estudiante en prácticas en 2002, y desde que se licenció en Periodismo por Blanquerna, de la Universitat Ramon Llull, se ha especializado en la información del Espanyol, sobre el que también ha co-escrito libros, todo ello atendiendo al seguimiento de otros equipos, deportes y eventos desde la delegación de Barcelona.
Actualizado a

Obcecado el Espanyol en hallar la fórmula del éxito en forma de sistema, se percató ayer de que se le pueden presentar otros problemas incluso mayores. Eso sí, mejor que suceda el 13 de agosto contra el Volendam que el día 31 contra el Valladolid. Tras mostrar una sensible mejoría en los dos primeros tercios del amistoso, con un 4-4-2, y encarrilarlo con incontestables goles de Jonathan Soriano y Jose Callejón, el equipo de Tintín Márquez se topó con un empate en dos jugadas a balón parado. Parece la estrategia del caracol, como la película colombiana del mismo título. O quizá la del cangrejo. Y eso que el Espanyol jugó mejor.

Arrancaban los pericos con un hándicap: el césped del Kras Stadion es artificial. De última generación, eso sí. Pese a ello, se desenvolvieron bien con una alineación de teóricos suplentes. Valdo Lopes avisó a los nueve minutos con un cabezazo picado, poco antes de que lanzar él mismo un certero pase vertical a Jonathan, que materializó el 0-1. El ariete se convertía en el pichichi perico de la pretemporada (tres dianas) el día en que lucía el brazalete de capitán, y lo defendió con una actuación brillante.

Pasado el cuarto de hora, el Espanyol ya había impuesto su dominio sobre los holandeses, acaso con menos posesión que en los encuentros anteriores pero con más llegada y control. Valdo sumaba dos remates y la asistencia del gol y la línea de medios asistía a la defensa para anular las pocas ideas ofensivas del Volendam, cuyo primer remate a puerta se produjo en el 47'. Los de Frans Adelaar no tenían otro opción que detener el juego con faltas: 15 en los primeros 35 minutos. La lesión de Marc Torrejón y un remate de Julián desviado a córner fueron los únicos lamentos en el primer tiempo.

La reanudación arrancó con la misma tónica, afilado el Espanyol en ataque y lanzado a presionar al rival desde arriba, como pretende Márquez. Enseguida llegó la segunda y última alegría de la tarde: Dídac envió un balón largo a la frontal, la defensa local se quedó quieta, sin entenderse, y Jose Callejón robó para anotar el 0-2. Lo hizo pillo, a lo Tamudo, tal como había previsto Paco Herrera el día de su presentación. Lástima que el andaluz se vaya hoy a la Sub-21.

De cabeza.

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Y ahí comenzaron los quebraderos de cabeza. En realidad fueron escasos, dos, pero letales. Platje redujo distancias tras cabecear totalmente solo una falta lateral por la zurda. Casi idéntico, pero a la salida de un córner por la derecha, llegó el final y doloroso 2-2, que marcó Bakens.

En sendas acciones falló la dichosa estrategia, que junto a la lesión en el último tramo de Javi Ruiz y la anterior de Torrejón empañaron un prometedor arranque. Al fin, queda mucho por mejorar.

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