Ensayo general aprobado
Miguel y Luis García brillaron en un duelo muy físico

Acabó la gira del Atlético por México con un empate en un partido que no pareció ser un amistoso. En el fondo no lo era. No porque el Atlético quería cuidar su imagen y no marcharse de tierras mexicanas sin una victoria. Para el Toluca era la ocasión de vencer a un grande de la Liga española antes de iniciar el campeonato este fin de semana.
El campo de los Diablos rojos nada tiene que ver con los del Puebla, Cruz Azul y Tigres. Es un estadio pequeño, con capacidad para 25.000 espectadores. Y la gente pegada a la línea. O sea, un terreno de juego europeo. O español. Por poner un ejemplo, el Reyno de Navarra, que tan bien conoce Aguirre. Y los hinchas rivales chillando y protestando, como tiene que ser. Nada de fiesta. A ganar. Seguro que Aguirre lo sabía y por eso se tomó el partido como un ensayo general para la previa de la Champions. El equipo que formó ante el Toluca lo puede hacer perfectamente en el duelo por la Champions. Los nuevos, Coupet, Hetinga y Ujfalusi, que hicieron pareja en la zaga, Assunçao y Sinama jugaron de inicio. Y el partido mereció la pena porque bien podría tratarse de uno de competición doméstica o continental, con juego físico, a veces ritmo y ocasiones para los dos lados.
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Hace poco más de una semana el Atlético jugó andando en Puebla porque no podía hacer más. En Toluca tuvo que emplearse a fondo en muchas ocasiones. Todo lo que se puede con dos semanas de preparación. Entonces se vio un equipo serio, que quiere estar bien armado desde atrás. Los delanteros del Toluca desarmaron la defensa rojiblanca en un par de ocasiones a base de paredes en la frontal y sólo la velocidad en el último instante de Heitinga y Ujfalusi evitaron males mayores. El Atlético comenzó de menos a más. Pasó de dominado a dominador. En el primer tiempo tuvo la pelota, pero no imprimió velocidad ni ritmo. Simao, Maxi y Forlán comenzaron más tarde que el resto y se nota.
En el descanso Luis García le dio otro aire al equipo, menos tocador, pero más vertical. Y cuando entró De las Cuevas, aún pisó más el área rival. Miguel tuvo dos ocasiones claras y Antonio López otra. Encajó un gol el equipo a balón parado, en una falta cometida por Assunçao desde la frontal. Cuidado porque el Atlético cometió otro par de ellas peligrosas en esa zona. Pero marcó también en jugada de estrategia. Pudo ganar pero también perder porque el Toluca lanzó dos tiros a los palos. El ambiente recordó al Reyno de Navarra cuando la gente aprieta y aprieta. Los Diablos Rojos del Toluca se emplearon con dureza en algunas ocasiones, otra prueba de que no era una pachanga. Otro dato. Aguirre cambió a todos de medio campo hacia adelante. Pero de Assunçao hacia atrás ni un movimiento. Está claro que hay partidos que no son amistosos.



