La Sub-19 fracasa por su falta de gol y queda eliminada
Nsue falló multitud de ocasiones


Tan importante es en el proceso de formación de un deportista la derrota como el fracaso. Quien no conoce uno de los dos extremos no puede valorar suficientemente el otro, como en cualquier batalla entre dos contrincantes. Ayer le tocó la más dura de las lecciones a la Sub-19 española, a priori elegante, glamourosa, capaz de ilusionar por su gran caudal de fútbol y caer con estrépito en cuatro días. Gajes del oficio, riesgo de todo el que se juega algo, en este caso meter una pelota en una portería más veces que el contrario.
Que nadie dude que estos jugadores aparecerán en el futuro por la élite. Y lo harán sabiendo que para ganar partidos hay que saber perderlos. Es duro asimilarlo, pero la única forma de hacerlo es con varapalos como el de ayer. Hungría es un buen equipo, aunque su entrenador daría lo que fuera por tener a los futbolistas españoles. Ni con esas. El equipo de Ginés Meléndez estaba obligado a vencer y ese rigor se fue convirtiendo en ansiedad según pasaron los minutos. Entendible, teniendo en cuenta la edad de estos muchachos, entre 18 y 19.
Ocasiones. Especialmente dolorosa fue la actuación de Nsue. El delantero del Mallorca tuvo varias ocasiones, una de ellas en el primer tiempo que hubiera encaminado el triunfo, pero las marró. ¿Mala suerte? ¿Casualidad? No se sabe. Lo único cierto es que sólo acaba siendo un buen goleador el que supera estos baches.
En medio de ese amasijo de nervios, el golpe más duro fue encajar el gol que daba con España en la calle. Un cúmulo de errores y un tiro en la nuca del que fue imposible salir con vida. Por suerte el fútbol siempre da más oportunidades. De momento conseguir la clasificación para el Mundial Sub-20 en el último partido. Y después, cobrarse esta dolorosa deuda. Queda pendiente.
Azpilicueta: "Fracasamos; lo asumimos"
"Después de que la Sub-17 y la Absoluta se hubieran proclamado campeonas, queríamos poner la guinda nosotros en este Europeo. Pero hemos fracasado en nuestro intento y lo asumimos. Nunca encontramos nuestro verdadero juego".
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Ginés: "Desde hoy son mejores"
"Quiero felicitar a los jugadores, pero el fútbol es así. Si no metes las ocasiones, pierdes. Cuando ves a un chico de 18 años llorar sin consuelo en el vestuario se te parte el alma. Hoy son mejores que hace dos horas y, por su unión, mejores personas".



