El Vale do Lobo es un búnker para el Madrid

El Vale do Lobo se ha transformado en un búnker al aire libre para el Real Madrid. La dirección del lujoso resort de El Algarve se ha tomado muy en serio la petición del club blanco de que ningún elemento debe alterar el descanso de los jugadores y sus familias. Una máxima aplicada especialmente con la Prensa.Guardias de seguridad a pie, en moto y coche, patrulleras de la policía lusa e incluso agentes con perros vigilaron ayer estrechamente y de forma implacable a los periodistas y también a los cerca de 30 aficionados que intentaron acceder al campo donde se ejercitó el Madrid. Un férreo cerco de seguridad que ha sorprendido incluso a los empleados del recinto. "El Manchester United y la selección inglesa vinieron aquí antes y sí dejaron que la gente les viera entrenarse y pudieran acercarse a ellos", nos comentó un empleado de mantenimiento del campo de golf.
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El celo por evitar dejar cualquier resquicio en el cordón de seguridad llegó al extremo de afectar incluso al padre de Javi García, que tuvo problemas para acceder a una zona acotada para el club blanco en la recepción del hotel. El camino hacia ese espacio está custodiado por tres vigilantes que intentaron impedir por diversos medios que AS captase cualquier imagen.
Persecución. La situación alcanzó lo grotesco cuando el jefe de seguridad ordenó a uno de ellos que cogiese una motocicleta para escoltar y perseguir allá donde fuese al vehículo de este periódico. El pecado: comer en un restaurante de la zona comercial anexa a la playa y cercano a donde varios jugadores disfrutaban de un rato de relax en el agua. Hasta cinco miembros de seguridad, algunos posicionados a pie de arena, se encargaron de volver a recordarnos que la prensa no era bienvenida allí.La paranoia alcanzó hasta a un simple chaval que pasaba por allí con una pequeña cámara compacta. También se ganó una advertencia: "¡Ten cuidado! No puedes hacer fotos por aquí, ¿eh?".



