La venta se dilata y el club se encomienda a Blasco
Lucas le telefoneó para mostrarle la voluntad del Consejo


Ayer volvió a ser el día de la marmota para el levantinismo. Después de que el grupo de Tomás Carmona recibiera el famoso 'swift', es decir, el documento con el que supuestamente estaban en disposición de acudir corriendo a la notaría, han surgido nuevos trámites bancarios que dilatan la compra del 70'3% del Levante. Al parecer, el grupo inversor cree que la operación podría cerrarse entre el lunes y el martes, pero el Consejo ya no se fía y, ante la inminencia de la Concursal, vuelven a tirarle los tejos a Antonio Blasco. Jorge Lucas, abogado y secretario del Consejo, se puso en contacto con el ex presidente granota para mostrarle la voluntad de Romero para negociar.
Lejos de lo que pudiera parecer, Blasco nunca le ha cerrado las puertas a su entrada en el Levante aunque, eso sí, cada vez tenía más reservas por el poco tiempo que queda para la planificación del proyecto. El ex presidente se deja querer, pero no quiere más rodeos y su deseo es negociar directamente con Lucas para no tener más sobresaltos.
Romero.
El dueño del Levante, o al menos es lo que dice, nunca le ha cerrado las puertas a Blasco. "Por supuesto que se puede seguir negociando con él, lo primero que tienen que decidir es que quieren comprar", manifestó Romero a Radio Valencia-Cadena SER. "Si quieren comprar, nosotros queremos vender y, si Blasco está dispuesto a dar el paso, nosotros también", sentenció.
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La Concursal lo complica todo
La petición del concurso de acreedores tanto por parte de la plantilla como del Consejo de Administración no haría más que complicar la posible entrada de Blasco en el club. El ex presidente debería valorar si retirar la situación Concursal y negociar con los futbolistas la deuda o quedarse con los tres administradores judiciales. Por otro lado, si sigue el concurso, cambiaría la posición de Pedro Villarroel, que quiere ser el primero en cobrar lo que se le adeuda (3'7 millones) pero, al ser gestor, pasaría a la cola, por detrás de los acreedores. Por otro lado, habría que ver si los administradores permitirían el trasvase de las acciones en una situación concursal. Todo ello es lo que tienen que estudiar Blasco y Lucas.



