Carmona dice que tiene el OK bancario para comprar
La plantilla pidió la Concursal al juzgado de lo Mercantil


Si se confirma la información que ofreció ayer el grupo comprador, la operación de venta del Levante a Tomás Carmona y compañía podría encarar su recta final. Los inversores habrían recibido ayer la confirmación de que el swift (el documento de la operación interbancaria necesaria para que contaran con el dinero para inyectar al club) había llegado y que, una vez comprobada esta noticia hoy a primera hora, ya podrían ponerse en contacto con Julio Romero para concretar el momento de acudir a la notaría. El presidente confirmó que había recibido esta llamada de Carmona pero que todavía no había hora, así que esta mañana será importante para ver si la cosa va en serio. Y es que, después de tantos altibajos, no sería de extrañar que la compraventa encontrara otro escollo en su camino.
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La jornada, sin embargo, no fue nada tranquila ni para el levantinismo ni para los interesados en comprar. Por la mañana, tanto Tomás Carmona como Julio Romero conocieron de primera mano que la plantilla y otros acreedores, hasta unas 80 firmas, habían solicitado la situación Concursal al juzgado de lo Mercantil número 2 de la ciudad de Valencia. La noticia cogió a contrapié a los inversores, que un día antes habían ofrecido a los capitanes un aval de 10 millones de euros, del que se haría responsable la empresa Ruga, que unido al de otros 10 que posee el club cubriría la totalidad de la deuda que el Levante mantiene con los futbolistas. La decisión de los jugadores causó decepción entre el grupo inversor.
Precisamente el hecho de que Ruga se hiciera responsable del pago de esa cantidad es lo que echó para atrás a los jugadores, que no se creían que una SL de este tipo pudiera hacer frente a un pago de 10 millones de euros. Por ello, con el asesoramiento de un abogado, decidieron pedir la Concursal. Curiosamente, varios jugadores y agentes aseguraron a este periódico que no sabían nada de esto, pese a que había casi 80 firmas. Los acreedores, si se les paga lo que se les adeuda, podrían retirar su petición de Concursal en cualquier momento.



