España gana 32-1 en títulos internacionales
Sólo Lehmann ganó una UEFA. 14 españoles le igualan o superan


A Joachim Löw, seleccionador de Alemania, se le llena la boca cuando habla de la famosa "mentalidad germana para ganar en el mundo", pero en su equipo eso no son más que historia, y palabras. En realidad, de los 23 futbolistas que integran la Mannshaft, sólo uno ha logrado un título fuera de las fronteras alemanas: Jens Lehmann, el portero, cuando jugaba en el Schalke: la UEFA de 1997. En este aspecto, España gana por goleada de infantiles, 32 a 1.
Podría decirse que los futbolistas españoles fueron forjados para jugar y ganar finales, aunque hasta hoy no les haya llegado la oportunidad con la Absoluta. Casillas, el gran capitán, luce en su palmarés nada menos que seis títulos internacionales. Dos Champions, una Supercopa de Europa y una Intercontinental con el Madrid; un Sub-16 europeo y un Sub-20 Mundial. Iker no es un caso aislado, sino una muestra en el escaparate: de los 23 españoles, 15 han ganado alguna vez una copa más allá de nuestras fronteras. Y 12 de ellos saben lo que es probar el sabor de la gloria vistiendo la Roja. Ningún alemán puede decir lo mismo.
Sergio García ganó el Sub-19 2002, pero cayó en el Mundial Sub-20 de Emiratos, en 2003. Ese mismo año perdió Fàbregas la final del Mundial Sub-17 de Finlandia, donde fue elegido mejor jugador, y 12 meses después el catalán volvería a caer en el último partido en el Europeo de la categoría. Hoy debe ser la tercera y la vencida para Cesc, cuyo nombre ya predice el éxito: C.E.S.C: Con Éste Seremos Campeones.
Los éxitos de las categorías inferiores llegan a la Absoluta
Iñaki Sáez, Juan Santisteban, Armando Ufarte y Ginés Meléndez son la cabeza visible del equipo de trabajo que no para de lograr éxitos con las categorías inferiores desde el año 1999, cuando el técnico vasco dirigió a la Sub-20 que ganó el Mundial en Nigeria. Desde entonces, la Roja ha logrado cuatro campeonatos de Europa Sub-19 (2002, 2004, 2006, 2007), uno Sub-16 (2001), dos Sub-17 (2007 y 2008) y la plata Olímpica en Sydney 2000.
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De aquellas semillas llegaron estos frutos. Ginés Meléndez veía emocionado el año pasado la semifinal: "La verdad es que sí, que me gustó ver cómo nueve de los once del equipo titular habían estado con nosotros". "El trabajo es de todos. Luis tiene mucha culpa de este éxito por saber armonizar a tres grandes generaciones", dice el albaceteño. Y el tiqui-taca viene desde abajo: "En las inferiores le enseñamos a que cuiden el balón".
Meléndez está convencido que todavía los 23 de Austria y Suiza no han llegado a su techo: "Para mí, con dos años más de media, estos futbolistas serán aún mejores. O sea, para Suráfrica 2010. Y por detrás vienen generaciones interesantes, como la del 87 y el 88 con Capel, Granero, Javi Martínez..."



