Rosell anunciará hoy que pretende ser presidente
Si no prospera la moción, irá a las elecciones en 2010


Sandro Rosell vuelve a escena. Después de mucho tiempo de silencio, el empresario barcelonés anunciará este mediodía, en un lujoso hotel de la zona alta de la capital catalana, que será candidato a presidente del Barcelona si prospera la moción de censura y si no, para las elecciones de 2010. Con esta intervención, el que fuera vicepresidente deportivo entre 2003 y 2005 apoyará la iniciativa de Oriol Giralt, que ha presentado la moción por discrepar con la forma de actuar de Joan Laporta y su equipo de trabajo.
Rosell, socio del Barça desde la cuna, renunció al cargo tres años después de ayudar al actual presidente a conseguir el trono. Lo hizo contratando a futbolistas de lujo, de élite, y consiguiendo que sus apuestas personales cambiaran la dinámica perdedora del club. Con Ronaldinho Gaúcho y Anderson da Souza, Deco, como estandartes, el Barça coronó dos Ligas y una Champions League. Laporta siempre receló de su compañero de junta. Consideraba que la imagen de Rosell era mucho mejor que la de él, así que comenzó a desgastarla y a ignorar sus decisiones, por lo que Sandro decidió dimitir junto con otros seis directivos, que ahora volverán a la escena con él.
Joan Laporta le teme. Le tiene pánico. Sabe que con este regreso de Sandro su castillo de naipes se puede venir abajo. La imagen de Rosell es inmaculada ante los aficionados, que le consideran el mejor presidente que puede tener ahora el Barcelona.
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El hombre que hizo campeón al Barça
Hijo de un ex directivo culé, Sandro Rosell (Barcelona, 1964) es licenciado en Ciencias Empresariales. Empezó en Myrurgia y, tras trabajar en el departamento de marketing del COOB 92, fichó por ISL antes de llegar a Nike. Director en España y Brasil, se hizo un nombre en el fútbol internacional y sus contactos le sirvieron luego para hacer un Barça campeón con Ronaldinho por bandera. Mano derecha de Joan Laporta en 2003, rompió dos años después por diferencias con la gestión presidencialista de su antiguo amigo. Desde entonces, aunque dedicado a su empresa de marketing BSM, había seguido con discreción la caída del laportismo. Sólo ahora ha decidido salir al ruedo.



