El club decidirá el futuro de Mariño el próximo miércoles
La operación sufre un frenazo

Lo que parecía una operación fácil y sencilla de cerrar se ha ido enquistando con el paso de los días y ahora, la continuidad de Juan Carlos Mariño en el Hércules está en el aire. Tras la información publicada por AS el pasado jueves, en la que su representante, Borja González, reconocía que el acuerdo estaba "muy cerca" de fructificar, la operación ha dado un giro inesperado y el futuro del mediapunta podría estar lejos del Rico Pérez.
El silencio y el aplazamiento de decisiones, unido a la poca sinceridad con la que está tratando el Hércules la continuidad de Mariño (según se apunta desde el entorno del jugador), ha terminado por incomodar al mediapunta y a su representante. A pesar de que Valentín Botella y Enrique Ortiz le comunicaron hace unas semanas al agente del peruano que contaban con él, la negociación está en punto muerto y tiene pocos visos de solucionarse en los próximos días.
Ante el hermetismo que hay con este tema en los despachos del Hércules, Borja González ya le ha marcado un plazo al Consejo de Administración para tomar una decisión. "El miércoles he quedado para hablar con Huerga y espero que este asunto se solucione cuanto antes. Quiero que la próxima semana haya una solución", comentó su agente a AS.
El hecho de que el internacional andino cuente con una suculenta oferta del Newcastle podría ser decisivo para que se consumase el divorcio entre el Hércules y Mariño. No obstante, ambas partes tratarán de limar asperezas el próximo miércoles.
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Huerga, el hombre de contacto
Ante la apretada agenda de Valentín Botella, presidente del club, y Enrique Ortiz, máximo accionista, Juan José Huerga ha tomado el mando a la hora de asumir las decisiones deportivas más complejas. Eso sí, bajo la supervisión de la comisión, que también está al tanto de lo que pueda pasar con Mariño. El asunto del peruano no es el único que está tratando Huerga, ya que la renovación de Tote también está pasando por sus manos. El vicepresidente conversa asiduamente con el madrileño y con su representante.



