El Nàstic no pudo ganar en la retirada de Pinilla
Homenaje con derrota ante el Salamanca por 1-2

Pinilla dijo ayer adiós al fútbol y lo hizo con derrota. Pero eso es, ciertamente, lo de menos. Porque el gran capitán, el penúltimo superviviente del oro de España en 1992, ha decidido colgar las botas y dedicarse a su familia.
César Ferrando le obsequió con la titularidad, como no podía ser de otro modo, y a decir verdad fue de lo más vistoso de un Nàstic en general bastante frío (como el campo ayer, que no registró la entrada que Pinilla hubiera merecido). El Salamanca no estaba para homenajes. Salió al campo tensionado, con el objetivo de cerrar la temporada con una victoria. Le bastó con su delantero centro, David, que puso patas arriba una defensa inusualmente blanda. El telón del primer acto se bajó con un golpe de teatro: un penalti que el árbitro mandó repetir. La segunda parte siguió por los mismos derroteros, con Pinilla intentando brillar entre la mediocridad general. Pero de nuevo golpeó el Salamanca: David batió al debutante Sáez por bajo. A todo eso se lesionó Rabiu. Después David Sánchez acortó distancias de libre directo (1-2), pero el marcador ya no se movería más. Era momento para el capi.
El adiós.
La intención era que el tercer cambio del Nàstic fuera Pinilla, pero lo impidió el infortunio de Rabiu. La afición, sabia siempre, regaló a su capitán un "illa, illa, illa, Pinilla maravilla" cada vez que tocaba el balón. Merecido homenaje a un hombre que lo ha sido todo en el fútbol en general y en el Nàstic en particular.
Pinilla
"Es una pena retirarme con una derrota, pero es lo de menos. Lo importante es hacerlo aquí ante mi gente con una afición que me ha mostrado siempre un cariño y un respeto tremendos".
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Ferrando
"El partido fue un calco de lo que ha venido ocurriendo este año. Mercecimos más. Al final de la temporada llegamos a la conclusión de que algo mal hemos hecho como para no estar arriba en la tabla".



