Paraguay goleó y mostró su candidatura al título
Le marcó tres a Colombia en el partido de inauguración

Cuando uno avanzaba ayer hacia el Antiguo Canódromo sentía el suelo moverse. Y al llegar al estadio se daba cuenta de que los ritmos de la batucada daban comienzo al VI Mundialito de la Inmigración. Como en todas las fiestas no podía faltar la música, en esta ocasión otorgada por los grupos Samba la Nueva, Guazú y Nativos de Macondo. Estos últimos representaban el folklore colombiano que más tarde se jugaría el primer embite ante el todopoderoso Paraguay: el campeón.
Sin embargo, pareció que la danza de los bailarines colombianos restó fuerza a la selección amarilla para derrocar al vigente campeón del Mundialito de la Inmigración.
En la presentación oficial antes del partido estuvieron Alberto López Viejo, consejero de Deportes de la Comunidad, Javier Fernández-Lasquetty, consejero de Inmigración y Cooperación, Vicente Temprado, presidente de la Federación Madrileña de Fútbol, y Vicente Miera, padrino de la inauguración.
Paraguay no defraudó a los suyos y le endosó un contundente 3-0 que dejaba claras las intenciones de los rojiblancos: van a por todas. Este año han mantenido el bloque que les hizo campeones, pero han incorporado cinco jugadores que les aportan la suficiente savia nueva como para sorprender. "Van a ir todos como perros a por nosotros", señalaban los últimos ganadores previendo la energía con la que van a luchar sus rivales.
Sin embargo, Colombia no pudo hacer nada. Propuso un juego muy físico y aguerrido, pero estéril arriba. Así, la experiencia de Paraguay, que tuvo al experimentado Ángel Antar como el manijero del equipo, decantó el choque. Así, los jugadores de Cándido Silva esperaron hasta que el partido cayó de maduro hasta sus manos.
Juego por alto.
Finalmente el choque se decantó por arriba. Los dos primeros goles fueron calcados, ambos de cabeza y a balón parado. La defensa colombiana mostró sus carencias cuando el balón vuela y con esos dos zarpazos Paraguay se marchó con tranquilidad y confianza al descanso. La segunda parte fue un trámite que finiquitó Duarte de disparo cruzado tras un contragolpe paraguayo. El partido se terminó, pero la fiesta paraguaya siguió. ¿Durará hasta la final?
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La afición paraguaya llenó el Antiguo Canódromo
La afición de Paraguay acompañó a su equipo en el Antiguo Canódromo y llenó las gradas del estadio madrileño. Amenizaron el encuentro con cánticos, bailes, bebieron su particular mate, el tereré, y se quedaron hasta el final para pedir el saludo de sus jugadores. Los rojiblancos eran mayoría, pero Colombia también tuvo su representación, aunque a medida que transcurrió el partido y veían cómo su selección sucumbía fueron decayendo. El ambiente fue inmejorable y los 27 países estuvieron en la ceremonia de inauguración previa al encuentro que abría el torneo. Dos representantes de cada país saltaron al césped del Canódromo y cuando todos se encontraban en el centro el campo se procedió un simbólico lanzamiento de globos.




