Derrota agridulce en Castalia
Nakor tumbó al Sporting, que sigue en ascenso gracias a una gran remontada del Alavés

El Sporting mantiene sus posibildades de ascenso a falta de una jornada gracias al Alavés. Los rojiblancos no hicieron bien los deberes en Castalia, ante un afición de diez. El mal juego del equipo de Preciado provocó una derrota decepcionante que maquilló la victoria alavesista.
El equipo gijonés salió mejor posicionado y más ambicioso que su rival, en el inicio del partido, pero pasados los primeros diez minutos el Castellón empezó a ganarle terreno aunque sin tener llegada con peligro a la portería de Roberto. El problema de los rojiblancos era la conexión entre los pivotes y la delantera, zona en la que tanto Kike Mateo y Diego Castro se movían con lentitud, en todo momento muy bien vigilados y sin encontrar espacios libres.
Pegó primero.
Sin embargo, las primeras ocasiones fueron del equipo de Preciado en un tiro lejano de Pedro y en un golpe franco de Bilic en el que Carlos Sánchez, artífice de que la portería del Castellón quedara a cero, intervino con acierto. El primer tiempo resultó anodino en lo que a fútbol se refiere, aunque el Castellón imprimía una gran fuerza con una motivación extra de 600. 000 euros, si la victoria quedaba en Castalia.
El segundo tiempo se inició con una fuerte presión levantina, aunque la primera algarabía, la provocó el primer empate del Alavés, que despertó pasión en las gradas ocupadas por los aficionados rojiblancos. Además coincidió con las mejores ocasiones del Sporting. En tan solo un minuto, dispuso de dos ocasiones claras para marcar, pero Carlos Sánchez desbarató un internada de Diego Castro, primero, y luego rechazó un buen cabezazo de Bilic que mereció ser gol. La entrada de Barral por Pedro modificó el estilo de Preciado. Kike Mateo se desplazó a la derecha, Barral se colocó en el centro del ataque y Bilic retrasó su posición. Esta variante coincidió con el gol del Castellón en un contraataque de Perico culminado por Nakor, que terminó por romper al Sporting. Los gijoneses empezaron a perderse en su propia ansiedad.
Los intentos ofensivos eran demasiado revolucionados y no había claridad en las combinaciones. Sólo un remate desviado de Barral pudo cambiar el signo del partido, mientras que el Castellón pudo aumentar su cuenta en otro contraataque de Perico que le costo la expulsión a Gerard. Finalmente, la explosión de júbilo llegó a golpe de transistor, cuando tras finalizar el partido llegaban los dos goles del Alavés que valían la derrota de la Real Sociedad.
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Invasión rojiblanca del campo
A pesar de la derrota, los seguidores sportinguistas invadieron el césped de Castalia, tras enterarse de la derrota de la Real Sociedad. Cumplidos los noventa minutos reglamentarios, el Sporting estaba fuera de los puestos de ascenso. Pero la remontada del Alavés en Mendizorroza, en los minutos de descuento, fue celebrada por la afición gijonesa en el campo del Castellón.




