Bartolomé Márquez

"El Real daba dinero y al Buitre por mí"

Bartolomé 'Tintín' Márquez vivió ayer su segundo día como entrenador del Espanyol. La visita a AS le otorgó la bendición final que necesitaba para que todo le salga bien en esta aventura apasionante. "Será como viajar a la luna", se bromeó durante el encuentro. Tampoco faltó a la cita el Milú del AS, Flipus para más señas. Tintín no pudo más que confesarse abiertamente sobre su pasado, presente y futuro. Esta es la primera de una entrega irrepetible.

<b>AMIGOS. </b>Tanco y Tintín disfrutaron ayer en la delegación de AS.
Actualizado a

¿Le llamó Ernesto Valverde?

Sí, claro. Al igual que Miguel Ángel Lotina.

Ambos le piropearon.

Me felicitaron. Después de que hablaran bien de mí sólo puedo agradecerles el apoyo que me dieron en todo momento.

Hasta el último momento, Miroslav Djukic estuvo ahí.

No conozco las intenciones que tenía en Consejo ni las posibilidades que barajaban. Sólo por lo que leí en los periódicos.

¿Qué le dijo el presidente, Dani Sánchez Llibre, tras el encuentro entre directivos?

Me oficializó como técnico.

¿Ya le ha pedido fichajes?

No. Ese es un tema que hay que madurar.

¿Qué necesita el equipo?

Un central, un medio y, si es posible, un punta.

¿Si es posible?

Tenemos a futbolistas completos en esa demarcación, pero siempre es bueno mirar algo más.

Usted siempre confió mucho en Jonathan Soriano.

Pienso que es un chico con mucho futuro y que tiene un montón de cosas que aportar; él es un futbolista muy completo.

¿Cómo debe ser el medio?

Organizador, de creación.

¿Lucas Biglia?

He visto algunos DVD, pero tengo que centrarme en el trabajo. Mañana (por hoy) volveremos a charlar con Herrera para planificar la estrategia.

Esperando la llegada de su ayudante, ¿el resto lo tiene definido?

Sí. Ayer estuvimos charlando con Ramon Català, Javi Pedrero, Juanlu Martínez y Toni Borrell. Todos tienen una parcela muy marcada en la que serán importantes. Tengo un equipo de trabajo bueno y profesional en el que tengo muchísima confianza.

¿Esperará a la pretemporada o aprovechará estos días para ir hablando con jugadores de lo que espera de ellos?

Es su tiempo de descanso, de desconectar y es lo que quiero que hagan. Los chicos sufrieron mucho hasta hace poco, así que cuando nos veamos para hacer las revisiones ya tendremos tiempo para dialogar.

¿Tendrá entonces un encuentro especial con Raúl Tamudo, Iván de la Peña y Luis García?

No, pero posiblemente con los capitanes sí. Pero no acabo de entender la pregunta. Usted mira los vestuarios y siempre hay problemas. Me da la impresión de que sólo trascienden los problemas del Espanyol.

¿Podrían haber novedades en la nómina de capitanes?

No lo creo.

Volviendo a los fichajes y teniendo en cuenta que buscan un medio, ¿es recuperable Eduardo Costa?

No para el equipo. Perdió peso, está fino, pero no es un futbolista que ahora interese.

¿Y Jónatas Domingos?

Es imposible que regrese al equipo.

¿Su objetivo es poner orden?

No, lo que pretendo es que el equipo juegue bien al fútbol y rescatar un poco lo que perdimos mediada la pasada campaña.

¿Es posible?

¿Lo dudan? Claro que se puede. Tenemos que empezar de cero y comenzar a asimilar conceptos.

¿Una pieza importante puede ser Iván de la Peña?

Es muy bueno y recuperable, después de todo lo que vivió.

¿Y Raúl Tamudo?

Igual que Iván, Rufete o Dani Jarque. Todos son importantes.

Dijo hace poco Joan Golobart que usted maduró mucho en el tramo final de su carrera.

Y es verdad. Hasta los 30 años, el fútbol fue un divertimiento. Salía al campo a disfrutar y pasarlo bien. Fue a partir de entonces cuando Jorge d'Alessandro me abrió la mente y comencé a asimilar conceptos que ahora me pueden servir. Siendo joven siempre decía lo que pensaba y no tenía miramientos.

Estuvo cerca de ir al Real Madrid.

En el año 1983. Estaba de vacaciones con la que ahora es mi esposa. Andábamos por Garrucha (Almería) y entonces no había teléfonos. Sucedió que debajo del piso en el que estábamos había un bar, en el que tenían teléfono. Una tarde, mientras hacia la siesta (sagrada para él), me despertaron. Eran los propietarios del local, que me reclamaban de manera urgente.

¿Sabían ellos de qué iba la película? ¿Intuían que estaba pasando?

No. Iban con mucha parsimonia, para la magnitud de lo que podría haber pasado.

¿Qué pasó luego?

Me vestí, me calcé y devolví la llamada. Procedía de Madrid y me decían que al día siguiente tenía que coger un avión con destino a la capital. Allí debía encontrarme con Luis Martínez Laforgue, que era el vicepresidente del Madrid, en la etapa de Luis de Carlos.

¿Qué ofrecían?

Diez millones de pesetas y al Buitre (Emilio Butragueño).

¿Y qué sucedió?

Nunca lo supe. Fernando Martorell conoce toda la historia. Con el tiempo deduje que todo se frenó por la política de cantera que comenzó el club. Eran los meses del Jo Cantera (Yo cantera). Entonces estábamos en el primer equipo Diego Orejuela, Edu Mauri, Josep María Gallart y yo, así que el tema se rompió y nunca más se dijo nada.

¿El Madrid se quedó con los brazos cruzados?

Por aquel entonces ya se utilizaba lo del cambio de residencia, una trampa legal. Pero el Madrid no estaba para batallas y menos con el Espanyol. Así que continué mi carrera en Sarrià, donde me lo pasé muy bien e hice muy buenos amigos.

Vuelve un hombre de la casa al banquillo.

Después de que Ramon Moya pudiera dirigirlo tras el cese de Juande Ramos, nadie de la casa lo había hecho. Antes, Paco Flores, que hizo un buen trabajo, culminado con la Copa del Rey de 2000.

Noticias relacionadas

¿Es un premio para todos los estamentos del club?

Es una apuesta de futuro, consensuada y trabajada. Me han confiado una gran responsabilidad y espero no fallar.

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados