El Mérida reta en el Romano al rodillo berciano de Amaral
Cerca de 1.000 seguidores apoyarán a la Ponferradina

Con ilusión a raudales, Mérida y Ponferradina afrontan la primera eliminatoria de la fase de ascenso a Segunda División, y con el objetivo de retornar a una categoría que los emeritenses perdieron en 1998 y los bercianos, el pasado año.
En el cuadro extremeño, dirigido por Goran Milojevic, estarán ausentes en este primer partido dos de los jugadores habituales en las alineaciones, el defensa central Mansilla y el extremo Carlos Rubén, al ver ambos vieron al quinta amarilla en el partido de Liga ante el Baza. David Amaral, entrenador de la Ponferradina, tan sólo no puede contar con los lesionados Fuentes y Lucas, aunque los dos también han viajado con la totalidad de la plantilla para hacer grupo.
Sobre el rival, Milojevic opina que "después del campeonato que han hecho, con sólo siete derrotas, cinco de ellas en la segunda vuelta, y un primer ciclo de Liga espectacular, además de encajar pocos goles, parece un rival muy complicado. Vamos a salir tranquilos, pero no confiados. Nosotros sabemos la calidad que atesoramos y que ya la hemos demostrado en nuestro grupo, el más fuerte de Segunda B. Hay que valorar los últimos seis partidos de Liga del equipo, seis finales que ha resuelto de forma notable, en los que se ha jugado con una gran intensidad, ésa que espero que siga demostrando en estos encuentros tan decisivos".
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Arropados.
De cara el partido de esta tarde, la Ponferradina contará con un gran respaldo de sus aficionados. Finalmente se completaron 11 autobuses que a primera hora partían de Ponferrada; además, se esperan más de 500 aficionados en coches particulares, por lo que cerca de 1.000 seguidores de la Ponferradina estarán en el fondo norte del estadio municipal Romano. "Su presencia para nosotros siempre es positiva, nos van a ayudar muchísimo", así se manifiesta el técnico David Amaral, que tiene clara cuál debe ser la actitud de la Ponferradina: "Vamos a ver si todos estamos lúcidos y nos salen las cosas como pensamos, sabiendo que es un partido comprometido, complicadísimo, pero no solo para la Ponferradina, sino también para el Mérida. Nos jugamos el trabajo de un año, de intentar pasar la primera eliminatoria, que por otra parte no se va a decidir en este primer partido, nos quedaría la baza de El Toralín".



