Pensando en otra cosa
El Elche evidencia su falta de tensión con un punto gris


El Elche pide a gritos que se acabe la Liga. A falta de argumentos técnicos para ganar partidos, el conjunto de Vidal ha sobrevivido al paso de las jornadas en la zona alta de la tabla de clasificación gracias a su esfuerzo, tensión y fe en sus posibilidades de estar entre los mejores. Cuando las fuerza flojean, ya los puntos no tienen tanto valor como antes y los jugadores piensan más en el futuro que en el presente. Pero, por desgracia, aún quedan cuatro jornadas.
Sin alternativas dónde elegir, ni siquiera para darle un toque de atención a los futbolistas que cayeron derrotados en Castalia (ocho lesionados, un sancionado y jugadores condicionados por cláusulas en sus contratos como Amaya o Coelho), Vidal no tuvo más remedio que repetir con la misma alineación titular que una semana antes. Se apostó, por tanto, por seguir con algunas pruebas de cara al futuro. Pruebas que tuvieron un resultado poco esperanzador. Calderón no da una en condiciones desde su banda, Víctor naufraga como delantero centro jugando como única referencia y a Iñaqui le faltan galones y kilómetros en Segunda División para ser capaz de llevar la manija del Elche en el centro del campo.
Por eso, el partido comenzó cuesta arriba para el conjunto ilicitano. Al primer minuto, llegó el gol del Eibar, en una acción desafortunada de la defensa en la que un central prolongó un balón para que Yagüe encontrara a Codina y éste fusilara a Willy Caballero. Por si fuera poco, el guardameta argentino cayó lesionado en esa acción y tuvo que ser sustituido por Joaquín Valerio, inédito hasta esta jornada. De hecho, el suplente de Willy fue de lo más positivo que se extrajo del choque.
Noticias relacionadas
El Elche trató de reaccionar pero le costó mucho enlazar con sus delanteros. Las dos torres del Eibar dominaron cada pelota que llegaba por alto. Pero a pesar de la voluntad local, el conjunto armero fue mejor en el primer tiempo. Codina, uno de los mejores del partido, dibujó varias acciones en las que el gol se sirvió en bandeja pero faltó acierto en los metros finales. Sin embargo, cuando más lógico hubiese sido el 0-2, llegó el empate, gracias a una jugada de Víctor, que le puso un balón de oro a Rubén, que con la izquierda batió a Cuellar.
La segunda parte fue un monólogo del Elche, pero sólo en posesión, no en ocasiones. Vidal sacó a sus delanteros Miguel y el juvenil Álvaro pero cuando ambos saltaron al campo, el equipo ya estaba desfondado y su presencia no mejoró mucho el escenario del partido. Al final, ya en el tiempo añadido, una falta de Txiki casi provoca que todo el botín volara para Ipurúa, pero Valerio evitó el gol cantado. Al final, un punto más y un partido menos en la historia interminable franjiverde.



