"La afición del Barça no estará para sevillanas"
El entrenador del Mallorca no se fía de todo lo que está pasando en el Barça y acudirá al Camp Nou con la cautela necesaria para evitar la reacción de un club grande que está dolido ante los acontecimientos de los últimos días.

Todo apunta a que en este momento la visita al Camp Nou sirve para pescar en río revuelto.
Desde fuera puede parecer todo muy fácil. En el Barcelona andan las aguas un poco turbias mientras que nosotros pasamos por un buen momento, y eso hace pensar que estamos ante un partido cómodo, y yo no lo pienso así, más bien el contrario. Será un partido difícil porque cualquier equipo grande que se despide de un campeonato ante su público no lo puede hacer con los brazos caídos y saldrán a por todas como hicieron el día del Valencia.
¿Qué le parece que ya hayan anunciado el relevo de Rijkaard por Guardiola?
Esto es el mundo del fútbol en el que entran las estrategias de los clubes cuando pasan por malos momentos. Son situaciones que en otro tipo de empresas no se dan pero en las futbolísticas sí y además de manera repetitiva.
¿Cree que éste es el peor Barça que se ha encontrado?
No hace mucho el Barcelona hacía doblete con Liga y Champions y es cierto que hacía muchos años que no entraban en la Champions de forma directa, digamos que después de una etapa de éxitos han tocado fondo por lo que deberán recuperar sus señas de identidad.
¿Teme la presión que pueda ejercer el público?
Ya lo hicieron con el Valencia y ahora tras un derrota ante el Real Madrid no creo que el público de Barcelona esté para bailar sevillanas.
Pero no me negará que el Mallorca visita al Barcelona en un momento inmejorable.
De verdad que no voy confiado. Yo voy precavido y con la mosca detrás de la oreja ante la posibilidad de que nos podamos encontrar al otro Barcelona, al fuerte y poderoso.
¿Le queda algo que añadir sobre la temporada de Güiza?
Dije que iba a superar los 19 goles de Magdaleno y lo hizo, después añadí que llegaría a los 25 goles y ya lo ha conseguido, así que no sé qué más decir. Me gustaría que se afianzara como pichichi y que fuera Bota de Plata, pero está con cuatro amarillas y habrá que avisarle de que no hable para poder jugar el último partido.
¿Ha apostado algo con él?
No, pero sí vamos a invitar a la plantilla a comer entre él y yo la semana después del último partido. De cualquier modo, hay que estar pendientes de Luis Fabiano, no vendamos la piel antes de cazar el oso.
Noticias relacionadas
Por cierto, ¿qué pasa con Ballesteros?
Hay jugadores que aparecen y desaparecen del equipo en función de cómo están otros compañeros, no hay otra cosa.




