Plante para la historia
El Levante protestó regalando un gol. Sergio perdonó


El partido de ayer no será recordado por la victoria del Deportivo, ni por la dignidad exhibida por un Levante descendido hace ya media Liga, ni por el glorioso regreso de Valerón. Será recordado por un plante histórico de una plantilla granota que está sufriendo en sus carnes la peor cara del fútbol.
La noche comenzó con lo esperado, con una camiseta reivindicativa de los jugadores levantinos para que su situación tuviese eco en imágenes y fotografías. El lema rezaba por una cara 'Solución o dimisión' y por la otra 'Queremos cobrar ya'. Más que entendible, sobre todo con lo que vivió la plantilla granota este martes. De golpe les denegaron el crédito que les iba a dar vida y se les agotó el plazo para poder convocar la huelga. Que alguien me diga fue una pura coincidencia.
Con todas las puertas cerradas, los jugadores del Levante tiraron de imaginación y... acertaron, porque su protesta tendrá mucha repercusión. Antes de llevarla a cabo, hablaron con el colegiado y con los jugadores del Deportivo que, comprendiendo la situación, aceptaron de buen grado el papel que se les había asignado a cada uno de ellos.
El papel de Paradas Romero fue el de no intervenir, y de largo, fue lo que hizo mejor en el partido. El del Levante fue plantarse en línea, abrazados y rodeando el círculo del centro del campo. Era la típica estampa de un equipo unido que espera con angustia el lanzamiento de los penaltis en una prórroga, pero el partido ni había empezado. Realmente era el mismo abrazo de la angustia, pero una angustia por llevar dos años sin cobrar y no saber ya a quién recurrir. El papel del Depor lo protagonizó Sergio, cogiendo el balón, recorriendo 35 metros en solitario y, con la portería vacía, enviando el balón fuera. Simbólico, precioso, sorprendente, pero sobre todo, solidario. Con el cuarto actor no se habló, pero la grada de Riazor, que sabe de fútbol, rompió en aplausos.
El partido.
Noticias relacionadas
Luego comenzó el otro partido, el de los 90 minutos, que también dejó muchas cosas interesantes. La primera, y ya no se saben cuántas jornadas van, la orgullosa imagen que dejó el Levante sobre el terreno de juego, que sólo dobló la rodilla a tres minutos del final.
Lo cierto es que la victoria del Deportivo fue justa, sobre todo por su superioridad en el segundo tiempo. Un segundo tiempo que dejó muchos detalles. El primero, a Lotina cambiando a defensa de cuatro para poder derrotar al primer rival que le jugó con 'su' defensa de cinco. La segunda, el dulce regreso de Valerón. No corre mucho, vale; pero cambió el partido, dejó tres pases de oro y uno de ellos valió la victoria. Tercero, el enorme partido de Wilhelmsson. ¡Lendoiro, cómpralo! Cuarto, el golazo de un Riki que sólo marca cuando es suplente, pero que ya lleva cinco. Y quinto, el propio Depor, que sumó su séptima victoria consecutiva en casa y ya acaricia la Intertoto.



