Segunda | Hércules

El club pretende anular el contrato de Santacruz

La entidad alega, mediante un fax, que la firma de Subirats carece de validez

Julián Burgos
Redactor en la Comunitat Valenciana
Llegó a la redacción de AS en Valencia en 2013. Antes fue delegado en AS en Alicante desde 2005. Sigue el día a día del Valencia y escribe las crónicas del Villarreal y Valencia Basket. Ha sido cronista de cuatro equipos valencianos en Primera. Ha cubierto Champions, Europa League, Supercopa de Europa, Euroliga, Eurobasket, Copa Davis…
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La guerra declarada por el Consejo del Hércules a Javier Subirats vive una nueva batalla legal. El club está decidido a deslegitimar la imagen del técnico valenciano y sigue dando pasos para llevarlo a cabo, caiga quien caiga. Y el que puede caerse en breve del barco herculano sin tener nada que ver en el asunto es la perla de la cantera herculana: Manuel Santacruz. El joven extremo recibió el pasado lunes en su domicilio de Callosa de Segura un burofax notificando la anulación del contrato por cinco temporadas que firmó a mediados de enero (justo unos días antes de debutar ante el Elche). Su representante y el propio jugador estamparon su firma en el contrato junto a la del entonces director deportivo Javier Subirats. Ni el consejero delegado ni nadie más firmó nunca ese contrato. Dos meses después, el técnico fue fulminado y nada hacía presagiar a Santacruz que esta destitución iba a perjudicar a su futuro como blanquiazul.

Sin embargo, ahora el club, en su afán de mirar con lupa todo lo que tocó Subirats, ha decidido que el contrato que firmó con la perla blanquiazul no tiene validez alegando que el valenciano no tenía poder para firmar contratos de jugadores.

Una vez notificada la intención del club, al canterano se le abren ahora dos vías: la primera y más amistosa es dar por inválido el contrato y negociar con la carta de libertad en la mano con uno de los clubes que le pretenden. La segunda es demandar al club por incumplimiento de contrato. De momento, el asunto está en manos de sus abogados.

La entidad considera que el contrato que firmó Subirats con el canterano es demasiado elevado. El jugador se vinculó al club hasta el 2013 y como máximo percibiría 600.000 euros por los cinco años. Sin embargo, hasta la temporada 2009-2010 no iba a tener un contrato profesional ya que se quería respetar su condición de juvenil. La única opción de que pasase a ser profesional antes era que disputará cinco partidos con el primer equipo en la campaña o actual o en la siguiente. Ésta cláusula es la que destapó la caja de los truenos ya que el Consejo, en los inicios del divorcio, obligó a Subirats a que añadiera en el contrato que el jugador debía de jugar más de 45 minutos para que se contabilizaran.

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Paquito le dijo a su agente que cuenta para el proyecto

Mientras en el área administrativa de la entidad parece que se está dispuesto a sacrificar a Manuel Santacruz con tal de seguir desprestigiando a Javier Subirats, en la parcela deportiva se tiene claro que el canterano es una de las piezas fundamentales para el futuro blanquiazul a corto plazo. Así se lo comunicó Paquito a su agente, Mario Parri, en una reunión que mantuvieron el pasado viernes en las oficinas del estadio.

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