No hicieron puente
Una victoria cómoda que acerca al Atlético a la Champions. Los de Aguirre ganaron al Recreativo y dieron un paso importante para quedar entre los cuatro primeros. Y la afición disfrutó mucho. Tarde redonda en el Vicente Calderón.

Noche feliz. El fútbol es esto. Hace quince días la afición abroncó a Aguirre, sacó pañuelos y se fue a casa pensando que Racing o Sevilla le quitarían el puesto de Champions. Depresión generalizada. Ayer el fondo sur del Calderón botó de alegría, hubo cánticos y todos se felicitaron de tener en su equipo a Forlán, Agüero, Maxi, pero también a Leo, Pablo, Pernía o Perea. Todos aplaudieron a rabiar a uno de las categorías inferiores, Camacho. Cerezo, después de otra semana complicada, lo vio tranquilo desde el palco y los seguidores rojiblancos no tendrán que estar hoy pendientes por obligación de la radio.
Peor racha. Aguirre superó su peor racha de esta temporada, ya que el equipo rojiblanco llevaba tres partidos sin ganar. Y a la cuarta... fue la vencida. Se hizo esperar, pero la victoria llegó en el momento justo. El mexicano llevó al equipo el año pasado a la UEFA después de estar varios años sin jugar competición europea. Esta temporada está a punto de clasificarlo para la Champions. El juego no ha sido muy bueno, pero con él cada año se ha dado un pasito más. Y ya se sabe: más vale malo conocido...
La afición. Es repetitivo, reiterativo y un tópico... Pero es así. Había puente en la Comunidad de Madrid, el partido anterior en casa, frente al Betis, acabó en pañolada y la tarde quizá invitaba a otras cosas más que ir al fútbol. Pero la afición rojiblanca pobló las gradas del Calderón. 45.000 espectadores no quisieron dejar solo a su equipo. Ni la afición ni el equipo hicieron puente. Muchos han estado disfrutando en la playa o en la montaña. Otros lo hicieron en el Manzanares con su equipo.
Gozar. Es una palabra a la que están poco acostumbrados los seguidores del Atlético. Nuestro gozo en un pozo es un refrán que parece hecho para los aficionados rojiblancos. Pero los hinchas se lo pasaron ayer bien. Victoria cómoda y buen juego a ratos. Y me acuerdo de las peñas a las que he asistido últimamente, a la de Morata de Tajuña, a la de Colmenar Viejo, la más numerosa del club rojiblanco, a mis amigos de Corral de Almaguer... Para ellos es un sueño ver al Atlético en Champions. Los más jóvenes casi no lo han podido ver. Ese objetivo está ahora más cerca que nunca. Me acuerdo de la peña del Atlético en Salvador de Bahía, en Brasil, que aglutina gente de varios clubes bajo el escudo con el oso y el madroño. Sí, para ellos ayer fue un día festivo.
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Cumpleaños feliz. Camacho cumple hoy 18 años. Y seguro que no habrá tenido un cumpleaños tan feliz como el de hoy. Jugar con el Atlético es el sueño de muchos niños. Marcar dos goles en el Calderón es a lo que aspiran todos los pequeños que se enfundan la rojiblanca en campos de tierra o de césped artificial, en Cotorruelo, en Majadahonda o en las escuelas deportivas que controla el club. O los niños que tanto mima Pantic. Y que esos goles te puedan meter en Champions... Eso sólo sucede en la vida de los privilegiados. Y este chaval es uno de ellos.
Sinama. Puede ser otro de los privilegiados si el Atlético le ficha y juega la Champions con los rojiblancos. Los de Aguirre sabían muy bien cómo pararle. Se nota que habían estudiado bien al rival y lo más peligroso del Recreativo. Sinama tuvo una muy clara y la falló. Ayer no fue su día. Ayer era el día de los seguidores del Atlético.



