Selección Sub-17 | La intrahistoria

El hijo de Mazinho tiñe la Roja de Brasil

Aritz Gabilondo
Redactor jefe
Aritz Gabilondo (San Sebastián, 1980) es redactor jefe de fútbol internacional de AS. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra, empezó su carrera en El País y desde 2002 trabaja en AS. Ha cubierto Mundiales, Eurocopas y Juegos Olímpicos para este diario. Es comentarista de fútbol internacional en Cadena Ser, Movistar+ y Mediaset.
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Thiago Alcantara sabe en quién fijarse para progresar como jugador. El mediapunta de la Sub-17 es hijo de Mazinho, aquel mediocentro brasileño que maravilló en el Valencia y el Celta y que se proclamó campeón en el Mundial de Estados Unidos, en 1994. Tres años antes, cuando su padre aún militaba en la Fiorentina, nació Thiago, que hasta los cinco años no pisó España. Su relación con el fútbol comenzó pronto. No era extraño que Mazinho acudiese a los entrenamientos con Thiago, que pese a ser casi más pequeño que el balón ya le daba patadas con criterio. Sin embargo su entrada a este deporte se produjo a través del fútbol sala, al estilo de grandes mediapuntas como Deco. Un ojeador del Barcelona en Galicia le descubrió con 13 años jugando en el modesto Ureca y se quedó fascinado de su clase y de sus maneras típicamente brasileñas. En La Masía dio el salto al fútbol once con acierto. Tanto es así que sus actuaciones llamaron la atención de los seleccionadores nacionales y después de comprobar que tenía la nacionalidad española, además de la brasileña, le hicieron debutar con la Sub-16 en un amistoso en el mítico Wembley. Su progresión es tal que Rijkaard le permitió estrenarse con el primer equipo en un partido ante el Girona de la Copa Catalunya. Y la saga no acaba con él. Su hermano Rafa, dos años menor y también del Barça, triunfa en el cadete y ha sido convocado ya por la catalana Sub-16.

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