"No soy un santo, pero nunca llegué bebido"
El hispano-brasileño desea de irse y espera no jugar más en España, cuya Liga le ha decepcionado. Lo mejor para él, la experiencia vivida dentro del vestuario levantinista.


Se consumó el descenso. ¿Qué sentimiento tiene?
Me recorre un sentimiento de fracaso. Vine con el propósito de consolidar a un equipo en Primera y no he podido cumplir mi objetivo. Es una de las peores temporadas de mi carrera deportiva.
Pese a que estaba claro que iban a bajar, ¿les duele con lo que han tenido que luchar?
Sí, porque la gente estaba ilusionada. La gente que se fue no tenía motivación, pero abrió las puertas a la gente joven, que quería hacer cosas. La segunda vuelta ha sido buena.
¿Y ahora qué?
A ganar el máximo número de partidos y dar buena imagen. Los que se vayan, que salgan por la puerta grande y, los que se queden, hallar la solución para el club.
En verano, ¿le olió ya mal esta campaña?
Sí, desde que llegué al hotel de la pretemporada tuve malas sensaciones. El primer año en Austria fue fabuloso, un hotel impresionante, un gimnasio muy bueno En Soria peleábamos por un segundo año en Primera, el que te tienes que consolidar, hacer un equipo más competitivo... pero ya se veía que no caminábamos bien.
¿El equipo que se hizo no era competitivo?
Puedes hacer una plantilla con grandes nombres y que no sea competitivo y puedes hacer otro fuerte por el compromiso de los jugadores. En nuestro caso se hizo lo primero y ya se vio... En la segunda vuelta hemos peleado de verdad.
Hay quien piensa que no cobrar no es una excusa.
Un jugador no es una máquina, que puedes programar para que nunca te falle. El hombre es de carne y hueso, tiene sentimientos y problemas en casa. Pueden pensar que somos mercenarios, pero tenemos familia, todos merecemos nuestra nómina. Si trabajas, tienes que cobrar.
¿Ha habido algo positivo en esta temporada?
La experiencia que he vivido: un vestuario que ha peleado junto, unidos, todos con la mente a tope hasta el final.
En cuanto a malos momentos, usted es especialista...
Los he vivido y horribles. Todos los meses he tenido algo. Hay días que me habría quedado en casa durmiendo. No recuerdo un día bueno, quizá la alegría de fichar por el Newcastle, pero al día siguiente...
La plantilla puso el grito en el cielo por la filtración del SMS. ¿Ahora piensa que fue bueno que saliera a la luz?
No sé cómo salió. Yo, cuando tengo un problema con Villarroel, lo arreglo en persona. Pedro le ha dado mucho al club, pero ha terminado de una forma que no debería. Si se hubiera ido el año pasado, hoy tendría su nombre en el estadio, pero se le fue de la mano.
¿Le gustaría haber contado con más apoyo de Villarroel?
Ésa es su equivocación, huir cuando todo se ha roto.
¿Les van a pagar?
Lo que quiero es que entre una persona honesta, un empresario que saque esto adelante. Yo no estaré aquí, pero le he tomado cariño a este equipo. Estaré mirando acá a ver si todo sale correcto.
¿Qué piensa de Abel, De Biasi y José Ángel?
Abel es un amigo personal, si la gente lo ve buen entrenador o malo me da igual. De Biasi me ha apoyado en momentos difíciles de mi vida, personales y deportivos. Me ha hablado como un amigo. Me mandó al banquillo, lo acepté y volví para ser un jugador importante. Es un grandísimo entrenador, con un carácter muy fuerte. Ha hecho bien yéndose, le han presentado una oferta de futuro y lo mejor es que se fuera. José Ángel lo está dando todo para que la gente acabe con ilusión y al final muchos le agradeceremos lo que está haciendo.
¿Qué me dice de su futuro?
Es incierto. Si hay un equipo y me traspasan bien. Si no, tendré que negociar mi salida.
¿Quiere jugar en España?
No estoy seguro. He tenido muchos problemas económicos en dos equipos (Las Palmas) que me han quitado la buena visión del fútbol español. El propio Levante ha dado una imagen en el mundo de la fragilidad de la Liga, pero no deja ser de las más grandes. Quiero una nueva motivación, que es lo que te hace jugar hasta los 37 años. Me gustaría ir a la Premier y tampoco descarto la posibilidad de volver a Brasil. Pero me podría quedar con una buena propuesta.
Sí que está molesto
Son muchas cosas que no han sido causadas por mí, que me crearon problemas, como el tema del pasaporte falso, que se ha probado por la justicia que era inocente. Si no, no sería español hoy. Al Levante se le fue todo de las manos.
¿Usted nunca llegó bebido a un entrenamiento?
No. Que me demuestren lo contrario. Esto salió de una persona envidiosa, frustrada, que me ha hecho un daño increíble, pero no sólo aquí, también en mi país. Para mí, esa persona está olvidada. Un día le consideré mi amigo, pero ya no lo es.
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