Primera | Deportivo 2 - Barcelona 0

Riazor: primer pasillo del Barça

Triste imagen de los suplentes de Rijkaard. Juan Rodríguez y Pablo Amo sentenciaron. El Deportivo manejó al Barça a su antojo y ya mira a UEFA

<b>KO TÉCNICO. </b>En los últimos segundos de la primera parte, Giovani se adelantó a Aouate en un centro y el portero se lo llevó por delante. El árbitro no pitó nada.
Luis de la Cruz
Delegado de Galicia y Asturias
Delegado de Galicia y Asturias del Diario AS desde 2006, donde inició su andadura en 2004 después de pasar por Marca y dxt Campeón. Pegado al Deportivo de por vida, a las duras y las maduras. Licenciado en Historia Contemporánea por la Universidad de Santiago y Máster en Periodismo de La Voz de Galicia y la Universidad de A Coruña.
Actualizado a

El Barcelona escribió el guión de su agonía y el Deportivo lo remató. Con una gran superioridad los de Lotina barrieron del campo a un Barcelona apático, que por mucho que piense en Manchester, su nombre e historia le deberían obligar a, por lo menos, dar la cara. El primer castigo lo puede vivir hoy, ya que con su derrota el Real Madrid puede visitar Cibeles esta noche (con permiso del Villarreal). El segundo, será dentro de dos jornadas, cuando con casi toda la probabilidad haga el pasillo a los de Schuster en un Bernabéu que disfrutará doblemente un título de Liga que jamás ha corrido peligro. El tercero depende de ellos y del Manchester, porque la Champions, y el segundo puesto del que parecen olvidarse los de Rijkaard, son los únicos objetivos que le quedan este año.

Todo esto no sirve para restar valor al triunfo de un Deportivo, que realizó su papel a la perfección. Primero esperó, luego apretó y después mató. No es un partido, no es una casualidad. Con la de ayer el Deportivo suma cinco encuentros consecutivos ganando; es el líder destacado de la segunda vuelta; es el equipo que lleva más tiempo sin perder en la Liga; es un equipo que ha pasado en catorce partidos del descenso a rozar la UEFA. Es el nuevo Superdepor.

A pesar de todo, el Barça salió al partido relativamente centrado y vertical, con Giovani y Bojan como estiletes. El plan del Deportivo era relativamente sencillo: esperar resguardado en su defensa y aguardar que la desidia y la sombra de Old Trafford hiciese mella en la concentración blaugrana. Eso, y situar a Lafita pegado a Márquez (espectador de lujo en el primer tiempo) para cortar la circulación blaugrana. Gudjohnsen fue el primero en poner algo de picante, al pinchar dentro del área un buen pase en profundidad de Bojan. Lafita contestó rápido, pero el debutante Pinto libró el primer aviso.

A partir del minuto 25 el Depor subió un peldaño y comenzó a complicar la posesión al Barcelona a base de presión. Los de Rijkaard comenzaron a perder balones en zonas de riesgo y la parsimonia se transformó en peligro. De Guzman se hinchó a robar balones y Wilhelmsson comenzó su recital de dirección. Filipe, que se bastaba él solo para controlar la banda izquierda ante la emigración de Lafita al medio, avisó. Luego Xisco remató al larguero en una posición forzada, y Juan Rodríguez no supo empujar a la red con Pinto ya totalmente batido la prolongación de la jugada.

El Depor, ante la falta de intensidad del Barça, se fue haciendo dueño del partido. Una chilena de Pablo Amo, tres disparos de De Guzman, un cabezazo de Coloccini, otra llegada de Lafita... comodidad absoluta, porque con las ganas y el carácter del de siempre, Puyol, no basta. La siesta del Barça se desperezaba con algún latigazo. Un pase largo buscando un despiste, una combinación aislada (como la de Puyol, Henry y Bojan), migajas para un equipo que pretende convertirse en sólo unos días en finalista de la Champions. La falta de puntería del Depor contentaba a un Barça que parecía manejar el empate como un buen resultado. El primer tiempo terminó con un susto tras el choque de Aouate con Giovani, pero todo quedó en nada, como el Barça.

La puntilla. En el descanso Lotina lo vio claro: a por ellos. El Deportivo subió otro peldaño y salió decidido a sentenciar, algo que hizo con facilidad. Pablo Amo remató sólo de cabeza fuera en el minuto 47. En el 54' Juan Rodríguez aprovechó una sensacional jugada de Lafita y remató, de nuevo, solo en el área pequeña. Esta vez sí: gol. Lo mismo que hizo Pablo Amo en el segundo tanto. Así se las ponían a Felipe II, se dice.

El tramo final quedó para los detalles. Lafita vio la quinta amarilla para cumplir ciclo ante el Zaragoza; Riki, habitual revulsivo, un taconazo de lujo; Cristian casi repite ante su ex... ¿y el Barça? Patadas, sólo patadas. La demostración física de la impotencia, pero una impotencia provocada por su propia actitud. El primero Rijkaard, con su alineación, y luego los jugadores. Claro que si el martes se mete en la final de Champions, el ridículo de Riazor será sólo una anécdota.

Noticias relacionadas

El detalle: debut de Pinto con el Barça

José Manuel Pinto debutó ayer con la camiseta del Barcelona. El portero gaditano, que llegó al Barça en el mercado invernal por la lesión de Jorquera, está cedido por el Celta. Pinto se fue de Riazor con dos goles, aunque pudieron ser más. Rijkaard reservó al máximo a sus titulares de cara a Manchester, y sólo Zambrotta, Tourè y Márquez repitieron respecto al once del Camp Nou.

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados