Zabaleta admite que se puede ir esta temporada
Con novias futbolísticas aquí y en el extranjero, era un secreto a voces que Pablo Zabaleta tenía muchas posibilidades de dejar el Espanyol a final de temporada. Pero ayer fue el propio jugador quien reconoció esta opción. Bueno para él, pero malo para el club: deportiva y económicamente.


La puerta estaba entreabierta, digamos que hasta ayer pasaba una brisa. Pero la corriente de aire es irreprimible: Pablo Zabaleta abrió de par en par las puertas a su posible marcha del Espanyol cuando finalice la temporada. El argentino ni lo aseguró ni lo descartó, pero pinta a que su gran oportunidad de jugar en un grande llegará este verano, a pesar de que el club todavía no ha recibido ofertas en firme, solamente rumores.
El representante del lateral, Marcelo Argüello, se reunió esta semana con Dani Sánchez Llibre y le trasladó lo mismo que ahora ya saben los pericos de boca del propio Pablo: "Si viene un club y paga, me tengo que ir. No estoy pensando en eso, y quiero centrarme en el Espanyol hasta dentro de cinco jornadas. Si me quedo lo haré con la máxima ilusión. Si me voy, lo haré muy agradecido a esta entidad y su afición".
El problema que plantea la probable marcha de Zabaleta, al margen del obvio inconveniente deportivo (cómo fichar a bajo precio un lateral diestro de sus garantías) radica en lo económico. Un 60 por ciento de los derechos del argentino corren a cargo de una sociedad, y Sánchez Llibre ostenta el 40 por ciento restante. Su cláusula actual es de 20 millones, por lo que aunque un club la abonase íntegra los beneficios serían mediocres para el Espanyol: Dani obtendría ocho millones (su 40 por ciento), por lo se embolsaría los cuatro que pagó por el jugador cuando le fichó y, según lo pactado, cedería la plusvalía al Espanyol. Serían otros cuatro kilos en el mejor de los casos.
Economía de guerra. El caso es que el futuro de Zabaleta no está en manos del Espanyol, aunque sí en las de su presidente. Sin ir más lejos, Paco Herrera no se sorprendió ayer por la tarde cuando fue preguntado en Montjuïc sobre la posible marcha del carrilero: "El de Zabaleta es ahora mismo el único asunto que el Espanyol no controla al cien por cien. Nuestra opinión puede ser escuchada al 50 por ciento. Siempre he creído que podía haber ofertas por Zabaleta, igual que por Kameni, pero no se podrá concretar hasta final de temporada", acordó con convencimiento el director deportivo perico.
Ahora los quebraderos de cabeza deberán ser otros: cómo cubrir algunas posiciones sin apenas dinero para invertir, más allá del que aportasen traspasos como el del propio Zabaleta. Es lo que Herrera describió ayer como "economía de guerra". Se amparó el director deportivo en fichajes que, ya con él en el cargo, llegaron libres, sin abonar un euro al club de procedencia: Francisco Joaquín Pérez Rufete, Moha El Yaagoubi o Juan Velasco, que aportaron "un buen rendimiento".
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Lo más "frustrante" para Herrera, sin embargo, no es encontrar esos mirlos blancos en el mercado, sino quedarse sin ellos. Según apuntó, esta temporada le ha sucedido ya con dos jugadores debido a que el interés perico se hizo público. Tal fue el caso de Darío Cvitanich, quien recalará en el Ajax: "Se ha escapado aunque se hizo todo lo posible".
Sobre Valverde. Finalmente, Herrera quiso dejar claro que "la figura de Ernesto Valverde no ofrece discusión", pese a que han surgido rumores sobre su continuidad. Tampoco dice el director deportivo sentir cuestionado su cargo.



