El Nàstic no consiguió superar el muro del Ferrol
El árbitro se 'comió' un empujón sobre Moisés en el área

Estaba todo el mundo avisado: el Racing de Ferrol era (es) un visitante incómodo. No jugó prácticamente al fútbol en todo el partido, le cedió toda iniciativa al Nàstic, pero hizo un partido brillante -sin fallos- en defensa. Esa fue la clave de su punto en el Nou Estadi.
El conjunto grana necesitaba los puntos y se fue a por ellos desde el primer minuto. Se le pueden echar muchas cosas en cara; todas menos la entrega. Lo puso todo y sólo le faltó el gol. La defensa gallega fue un frontón: Olmo y Charpenet cuajaron un partido impecable: donde no llegaron ellos lo hizo el portero. La primera parte empezó siendo un monólogo del Nàstic (cinco córners en los cinco primeros minutos), pero el Racing consiguió serenar el ímpetu grana y dispuso de alguna oportunidad clara para marcar. Pero también estaba Rubén en su mejor versión. Es de justicia remarcar que el árbitro se tragó un penalti por un empujón sobre Moisés. Tal como fue el partido después ese error pudo ser decisivo. Ya no lo sabremos.
La segunda parte empezó igual que la primera, con el Nàstic volcado y el Racing agazapado y a la espera de contragolpear. Esas contras, a medida que pasaban los minutos, eran cada vez más peligrosas, pues el conjunto grana empezaba a notar la falta de gasolina. Pape Diop hizo el mejor partido desde que llegó al Nàstic: le puso al partido buena parte de lo que le ha faltado al equipo esta temporada (aunque no ayer): entrega, derroche físico y la creencia de que los resultados no llegan si no se trabaja duro. El Racing seguía atrás, pendiente de alguna genialidad de Pereira o Antón. El primero fue un dolor de cabeza en cada ataque gallego: al final del choque tuvo una ocasión clarísima que de nuevo Rubén se encargó de convertir en mera anécdota.
Pudo ser peor.
Ciertamente, la cosa pudo acabar en tragedia (deportiva) para el Nàstic. Porque se vació de tal manera que cometió pequeños errores al final que le pudieron costar el empate. El punto es bueno para el Racing, que da otro pasito hacia la permanencia. El Nàstic la tiene un poco más lejos: a dos puntos.
Ferrando
Lo hicimos todo para ganar, pero faltó acierto. Lo dejamos todo en el campo, no se le puede reprochar nada al equipo. La actitud fue buena y hay que trabajar el acierto. Es un resultado complicado. Para mí hubo dos penaltis clarísimos a Moisés y Abraham. El árbitro lo vio, pero no lo pitó". -R. R.
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Veiga
Pensábamos que el partido sería así. La llegada de Moisés cambió su forma de jugar. Teníamos que estar concentrados los 90 minutos y lo estuvimos. Tratamos de aprovechar nuestras ocasiones, pero no conseguimos el gol. Los dos equipos asumimos pocos riesgos. Había muchísimo respeto". -R. R.



