Preciado 'pasa' de los posibles espías de Muñiz
"Había alguien apuntando, pero ni sé quien era ni me importa"
Manuel Preciado, entrenador del Sporting, esconde sus intenciones para el encuentro que mañana jugará su equipo en La Rosaleda. En el club gijonés se tenían sospechas de la presencia de amigos de Muñiz para hacer un seguimiento a los planes de trabajo del técnico cántabro. Incluso ayer se vio a un espectador tomando apuntes en un papel cuando el equipo gijonés celebraba el último entrenamiento de la semana.
Preciado declaró que "no tengo ni idea quien era, ni me preocupa". El preparador rojiblanco recuerda que "un asunto parecido me costó un disgustillo con otro entrenador y no dejé de hacer cosas esta semana". El técnico montañés indicó que "igual me da que juguemos contra el Málaga que contra el Alavés", en alusión a Uribe, a quien también se acusó desde Mareo que tuvo espías la semana previa a venir a Gijón.
En cualquier caso, Preciado escondió sus cartas esta semana, ya que "hicimos trabajos que no pueden aclarar nada al rival". Además, en este caso concreto, el preparador rojiblanco puntualizó que "ni los jugadores lo saben", con la intención de "mantener la tensión hasta el último momento en los 19 que viajarán a Málaga".
También aclaró que "si no quiero, los jugadores no se enteran de la alineación hasta llegar al vestuario", aunque tiene "las cosas claras". Preciado está sensibilizado con el encuentro de La Rosaleda, para el que descarta que le sirva el empate y anuncia que "vamos a salir a ganar".
Noticias relacionadas
Kike Mateo es la novedad de la convocatoria
Kike Mateo será la novedad en la lista de expedicionarios, aunque no parece que vaya a estar en la formación inicial. Preciado ve al jugador murciano "físicamente bien, porque el que está lesionado le toca Lorenzo del Pozo, que es como un castigo de Dios para trabajar". Únicamente puede "faltarle algo de ritmo de competición", pero tiene programado que entre unos minutos en el segundo tiempo. Respecto a la alineación, Raúl Cámara tiene opciones de jugar como defensa izquierdo, para vigilar a Paulo Jorge, y Míchel ocuparía una posición de enganche, por detrás del croata Mate Bilic, aunque también podría seguir Omar, a quien Preciado utiliza con más frecuencia como revulsivo en el segundo tiempo de los partidos, que cómo arma desde el principio de los encuentros.




