Hasta nunca, Kahn
Último partido ante un rival español del polémico portero alemán

Oliver Kahn se despide esta noche de la afición española. No habrá más peleas, más gestos a la grada, más frases altisonantes, más ejemplos de su bravuconería. El rubio despeinado de vena hinchada cuelga las botas en junio y eso convierte el de hoy en el último duelo ante sus amigos españoles. Quedan para el recuerdo imágenes de la pasión que siempre puso ante equipos de nuestra Liga, en especial el Madrid. "Podemos marcarle cinco goles a cualquier equipo español", declaró en su día, una sentencia que le costó la enemistad eterna del Bernabéu, tan acostumbrada a ganar como él. Antes ya había dado su particular visión de Casillas cuando apenas despuntaba: "El Madrid corre mucho riesgo al jugar con un chavalín de 18 años".
Noticias relacionadas
Ese talante competitivo le condujo a regocijarse ante los madridistas indicándoles con los dedos el número de goles que les había endosado el Bayern tras un doloroso 2-4 en la Champions de 2000. Pero también le trajo una depresión por estrés a causa de los goles que le marcaba Raúl, el único que demostró ser capaz de domar año a año a esta fiera.
Siempre enfadado, protestón, soberbio, el sempiterno guardameta del Bayern y la selección alemana rozó el límite de la grosería cuando pidió a sus defensas que no formaran barrera en las faltas en contra: "Por ellos recibo goles que de normal pararía con la gorra. Soy imbatible ante un tiro de 20 metros". Sus modales le perdieron y también su cuesta abajo física. Una unión que se precipitó en la final del Mundial de Corea, en la que falló estrepitosamente ante Ronaldo. Él no lo vio así: "Hay gente que piensa que Lehmann es mejor que yo. Pero también creen en marcianos...".



