Primera | Barcelona
A Rijkaard se lo "olvida" abrir el entrenamiento
La afición debió ver de lejos a los jugadores
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"Se me olvidó", fue el argumento que dio Frank Rijkaard a un redactor de la agencia Efe cuando éste le preguntó por qué no había abierto las puertas al público para que asistiera al entrenamiento matinal de ayer. Así, los aficionados debieron quedarse en la calle, detrás de la valla que circunda el Camp Nou y las instalaciones anejas.
Unos cien hinchas del Barça permanecieron de pie, al otro lado de la verja metálica, mientras la plantilla se ejercitó a las órdenes de Rijkaard. A diferencia de la semana anterior, tras la derrota en campo del Betis (3-2), no hubo escenas de tensión ni insultos por parte de los seguidores, que se mantuvieron tranquilos y en silencio todo el tiempo.



