Primera | Betis 3 - Barcelona 2

¡Qué maravilla de remontada!

El Barça se fue al descanso con 0-2. Pero Edu, en dos ocasiones, y Juanito dieron la vuelta al choque. Los azulgrana siguen a cuatro puntos del Madrid

<b>NO SE LO CREÍAN. </b>La remontada del Betis dejó a los jugadores del Barcelona con la mirada perdida. Iniesta y Henry se muestran desolados, mientras el Betis se abraza.
Carlos Cariño
Jefe de Sección de As en Málaga.
En As desde 2004. Desde 2009 responsable de Málaga. Contador de cosas. Todo pasa en la Costa del Sol. Le gusta ampliar horizontes y Andalucía es rica en acontecimientos.
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El Betis protagonizó anoche la remontada del año. Tras irse al descanso con un 0-2 en contra fue capaz de voltear la situación a base de casta, valentía, orgullo, coraje, amor propio...y atributos. Muchos atributos. El Barcelona, que en la primera parte había dado todo un recital, pecó de soberbia. Se pensó que enfrente tenía un pelele y se dedicó a sestear, a pensar en su partido del próximo martes contra el Schalke 04 y menospreció a su rival. Y tratándose del Betis eso es un pecado que le puede costar el campeonato doméstico.

La historia de este espectáculo tiene dos caras diametralmente opuestas. Un primer tiempo donde el Barcelona fue infinitamente superior, y una segunda mitad donde el Betis bordó el fútbol y terminó ridiculizando a un adversario que murió de éxito. Y es que el Barça podía haberse acostado a tan sólo un punto del Real Madrid y hoy, a poco que los merengues aprieten (y si el Sevilla no lo remedia) pueden dormir a siete.

Pero vayamos por partes. El equipo azulgrana comenzó en plan campeón. Xavi e Iniesta (dos grandísimos futbolistas) hacían y deshacían a su libre albedrío, Bojan, hijo de un antiguo jugador del Mollerussa en su etapa de Segunda División, desparramaba torrentes de arte y talento a raudales. El Betis estaba dormido. Asustado. Y en menos que canta un gallo fueron cayendo los goles. El 0-1 a los 12 minutos. Etoo estrelló un balón en la madera y Bojan, con mimo, temple y salero, se revolvió dentro del área y clavó la bola lejos del alcance de Casto.

Con los verdiblancos en estado de shock llegó el 0-2. Un muy buen balón de Iniesta que el camerunés, con precisión y carisma de crack, convirtió en su gol número 12. Era el minuto 16.

El Betis era incapaz de frenar el manantial de exquisito fútbol barcelonista. Era preocupante que, en apenas media hora, Casto (ayer dejó en el banquillo a todo un internacional, Ricardo) fuera el mejor de su equipo. Su trabajo evitó que hablásemos de un 0-5. ¡O más! El Betis vio el descanso como una bendición. Y todo el mundo parecía resignado...

Cambio radical.

Pero el Betis es diferente. Único. Genuino. Y Paco Chaparro, su entrenador, les puso una buena ración del Resistiré del Dúo Dinámico y les leyó machaconamente el mensaje que tiene impreso en su pulsera verdiblanca: "Tu eres importante". Surtió efecto. Porque el Betis salió enchufado. Era otro equipo.

En tan increíble transformación hubo dos factores. Uno, la entrada de Rafael Sobis y Odonkor; el segundo, el increíble y absurdo cambio que hizo Rijkaard sentando a Bojan, con diferencia su mejor jugador, para dar entrada al mexicano Giovani que estuvo desastroso. Podemos decir que hubo un antes y un después de Bojan.

Rafael Sobis salió espoleado. Y metió un maravilloso balón a la olla que Edu, de quien su representante, José Fuentes, dice que es el mejor cabeceador de Europa, convirtió en el 1-2. ¡El Lopera creía en el milagro!

El alemán Odonkor, el futbolista más rápido de Europa (hace los 100 metros lisos en 10,80 segundos) demostró que aún está a tiempo de ir a la Eurocopa. Su velocidad mareó a los culés. Provocó un penalti (Turienzo se había comido otro clamoroso sobre Pavone) que Valdés detuvo a Edu. Pero la jugada continuó y, de manera rabiosa, honesta y eficaz, Juanito de fuerte derechazo llevó el delirio a las gradas. ¡2-2! Es, con 18 goles, el defensa más goleador bético junto con Gordillo.

Y el Barça se desplomó. Pagado de si mismo y mirando al Betis por encima del hombro se cavó su propia fosa. La hinchada local enloqueció. ¡Era el jugador número 12! Y el milagro ya no era tan milagro. Y éste llegó a falta de menos de 15 minutos. ¡Qué maravilla de jugada de Edu! Se fue de todos y, sin pensárselo dos veces, soltó un obús con su pierna derecha que se transformó en su gol número 12. ¡3-2! Cuando el Barça se dio cuenta ya era demasiado tarde. ¡Musho Betis! Y la Liga, se aleja de Can Barça. Por soberbios.

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El detalle. 12 goles y un penalti errado

Edu fue el héroe de la noche al conseguir dos de los tres goles con los que su equipo fue capaz de desmontar la cómoda ventaja con la que el Barcelona se fue al descanso (0-2). Ya lleva anotados 12 goles en esta Liga. Y podían haber sido 13 si hubiera marcado su lanzamiento de penalti. Se lo detuvo Víctor Valdés en una afortunada intervención.

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