Un equipo en el quirófano
Yaya Touré lesionó a Matuzalem en septiembre, pero la epidemia de lesiones que ha asolado esta temporada al Zaragoza, y que aún no se ha frenado, se desató alrededor del partido de ida con el Almería. Desde ese momento, el equipo entró en barrena y las opciones de recambio quedaron muy reducidas. Siete jugadores han sufrido lesiones de cierta duración y hasta cuatro han sido operados.

El Zaragoza estuvo la pasada temporada a salvo de contratiempos -quitando la primera grave lesión de Cuartero-, pero la lesión de clavícula de Juanfran antes del último partido y la de Paredes en la final de Copa con el Getafe anticiparon el fatal cambio de tendencia. Con el tiempo se ha visto que aquello hacía un mal augurio: este año, las lesiones han venido en cadena. Un factor que, con otros muchos, ha condicionado el rendimiento global del equipo, sobre todo en algunas posiciones clave.
Siete jugadores han sufrido ausencias largas y continuadas, a los que hay que sumar a otros con problemas puntuales; una merma que alcanzó su pico cuando en el partido en Almería se concentraron las lesiones de Matuzalem, Cuartero, Generelo, Pavón, Aimar y Juanfran. Sergio sufrió la primera rotura de fibras ese día. Pavón, que no había jugado porque esperaba una suspensión cautelar, cayó esa semana. Con una defensa derruida, el equipo empezó a hacer aguas: perdió con el Valladolid, el Betis y el Recreativo. Empató con el Deportivo, cayó en el campo del Madrid y no pasó del empate en La Romareda frente al Espanyol, el Valencia y el Mallorca.
Noticias relacionadas
La influencia de la epidemia en el rendimiento global fue evidente. Las bajas en la defensa pasaron mucha factura en una línea que no tuvo jamás continuidad (Víctor Fernández alineó más de una decena de zagas distintas). Y en el medio campo, la ausencia de Matuzalem y las dificultades de Aimar recortaron el perfil futbolístico del equipo. El peso inspirador del fútbol del brasileño se ha podido constatar ahora que ha vuelto a caer. Con ese panorama, la salida de D'Alessandro redujo más las alternativas.
Causas. Los motivos para una sucesión de problemas así es complicada de definir. Es fácil hablar de la preparación física pero muy difícil demostrar una relación. Los traumatismos (Matuzalem o Cuartero) no hay forma de preverlos. Generelo y Aimar sufrían problemas degenerativos. Otra cosa son las roturas de fibras y las lesiones musculares, de las que el equipo estuvo bastante a salvo en los últimos años. En éste han menudeado. Se nombra una pretemporada desigual por la Copa América. Pero, salvo Aimar, Ayala ha aguantado, lo mismo que Diego Milito y Diogo. Les costó encontrar la forma, pero no cayeron como sí lo han hecho Sergio, Pavón, Juanfran o Paredes, este último con problemas constantes hasta hace unas semanas.




