Preocupación en el club por el aislamiento de Schuster
Schuster ha entrado en una dinámica que provoca incertidumbre en el club. Está aislado, refugiado en el vestuario y sus jugadores. La entidad le respalda y quiere que renueve, pero nada está claro.

La situación personal y profesional de Schuster en el Madrid es cada día menos clara. El técnico está desbordado por la presión y contrariado por algunas iniciativas de la directiva de la entidad, lo que le ha llevado a aislarse hasta límites insospechados en su trabajo con la plantilla. Todos los estamentos de la entidad le apoyan, pero no encuentran respuesta en el alemán, lo que provoca una duda generalizada acerca de su futuro cuando acabe la temporada. La intención de la dirección deportiva es que siga en el banquillo al menos una temporada más, pero la decisión última será del propio entrenador y el desconcierto es generalizado.
Choques. A Schuster parece incomodarle todo lo que sucede en el club. No sólo está regañado con la Prensa, sobre la que considera que no le respeta debidamente como entrenador del Madrid. También ha chocado con ciertos directivos, ya que entiende el alemán que han hecho declaraciones demasiado gloriosas cuando el equipo iba bien y apuntaba a ganar la Liga de calle.
En este sentido, Schuster no se ha cortado y ha transmitido su descontento al propio Ramón Calderón, pues al parecer se mostró 'excesivamente eufórico' en una comida de hermandad con la plantilla, celebrada en Valdebebas. El presidente tomó la palabra y utilizó calificativos coloquiales para engrandecer al Madrid y desacreditó deportivamente a clubes de primera línea. La intención de Calderón era inyectar fuerza y moral a los jugadores de cara a la Champions y al último tirón de la Liga. Sin embargo, tanto Schuster como algunos componentes de la plantilla no consideraron acertada la arenga. Esto coincidió en tiempo con los contratos vitalicios de Raúl y Casillas, junto al anuncio del correspondiente para Guti, que no le parecieron oportunos a Schuster.
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Tampoco admite de buen grado el técnico las filtraciones en la Prensa sobre fichajes. En este sentido, el alemán entiende que Mijatovic debería poner orden. El desencuentro con el director deportivo es una realidad y palpable en las reuniones de los lunes: el alemán apenas suelta palabra cuando le preguntan por sus reflexiones post-partido. La línea de comunicación con Mijatovic es fría y muy distante.
En el club no se entiende que Schuster adopte una actitud tan extrema. Es cierto que hay criterios enfrentados, pero nadie pone pegas a sus decisiones tácticas, por disparatadas que sean. Trabaja con libertad y tiene muchísimo más respaldo que Capello. La directiva está asombrada con el aislamiento del entrenador y no lo considera lógico. En cualquier caso, el club hace piña en torno a Schuster y espera que gane la Liga. En junio, el alemán decidirá...



