El club teme que le dé largas el Ayuntamiento
Pese a que el Consistorio fue el impulsor del plan de viabilidad, los consejeros piensan que les pondrán condiciones extrictas para ponerlo en marcha. Sin embargo, el requisito indispensable es que Villarroel firme el traspaso de acciones, algo que no se sabe cuándo se llevará a cabo.


Los nervios en el Consejo de Administración están a flor de piel. Y todo por las palabras del concejal de Deportes, Cristóbal Grau, en la entrevista que concedió el pasado martes a Radio Valencia-Cadena SER, en la que el edil, entre otras cosas, aseguró que le van a exigir a la directiva el saber en qué emplearon exactamente los cuatro millones de euros del aval que Ruralcaja le concedió al club el pasado mes de diciembre. Esa cantidad, por lo que le explicaron al Consistorio, iba a ser empleada en resolver las situaciones más acuciantes, pero lo cierto es que el Levante ha necesitado del dinero del traspaso de Nino al Tenerife (900.000 euros) para estar al día de las nóminas, a excepción de la paga extra de Navidad.
Las palabras de Grau han despertado temor entre los consejeros, que temen que el gobierno municipal, pese a su promesa, alargue demasiado la situación en cuanto se produzca la firma de Pedro Villarroel en la transmisión de acciones a Julio Romero, si es que al final estampa su rúbrica ante notario. Además, la directiva granota cree que el 'Cap i Casal' puede imponer condiciones muy extrictas que demorarían el plan de viabilidad. Por ejemplo, temen que los concejales exijan la marcha de Pedro Villarroel de la Fundación, algo que no entenderían si, al final, el ex presidente se queda sin acciones y, teóricamente, sin poder alguno.
Por el momento, todo sigue en stand-by hasta que Villarroel se decida a firmar ante notario la transmisión de las acciones al presidente del Consejo. Los rectores del club se pusieron como plazo máximo para que esto se produzca la semana del 24 al 30 de marzo. Romero y su directiva están convencidos de que el traspaso se va a producir, un optimismo que no comparten buena parte de los aficionados ni desde el Sindicato de Accionistas Minoritarios. Lo que queda es la frase del presidente a este periódico: "Hasta que no se firme, siempre se podrían echar atrás", dijo.
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Si no hay solución, responden ellos
El Consejo de Administración está preocupado porque no sabe encontrar otra solución que no sea la ayuda del Ayuntamiento. Hay que recordar que la directiva pidió una póliza de crédito de unos 500.000 euros y responderán con su patrimonio personal si no pueden devolverlo.



