Manolo Villanova exige "actitud e implicación"
"Confío totalmente en que este equipo va a salir"

A los 65 años, Manolo Villanova se convirtió ayer en el entrenador más veterano de Primera, pero su paso por el Huesca le ha dejado el rostro de técnico terso como a un Dorian Gray. "Tengo unas ganas que no hay quien me pare", dijo a su llegada. Villanova aparece dispuesto a comunicar esa energía a un Zaragoza que fluctúa entre la depresión y la indolencia: "Confío totalmente en que vamos a salir por la capacidad de los jugadores y por la ilusión que tengo yo, pero con actitud e implicación".
El nuevo entrenador renueva el oxígeno en un vestuario que ha visto en menos de dos meses a un técnico destituido, a otro huido y un último dimitido. Su personalidad se resume en algunas frases de ayer: "Me gusta escuchar a todo el mundo y luego hago lo que me da la gana". "Prefiero hablar poco y hacerlo en el campo". "Nunca he perdido un partido en la pizarra. Se gana jugando y con la actitud por delante"."El vestuario es bueno y yo voy de cara: el que quiera estar a mi lado, estará. Y el que no...".
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Estilo.
Villanova -que recordó su experiencia con Rijkaard, Valdano o Antic en los 70-80- dirige más adeptos que subordinados. En el Huesca ha jugado con un 4-1-4-1, pero habrá que ver su versión en un Zaragoza sostenido sobre la pareja Diego Milito-Oliveira. Lo que sí es seguro es que a Matuzalem lo ve de medio centro. Y a su alrededor quiere reunir a un equipo "agresivo, sólido y con buen trato del balón".




