Muñiz tiene el once más castigado de Segunda
Siete de sus hombres fijos han jugado ya más de 2.000 minutos
Estamos como motos". Muñiz y sus jugadores se sienten en plenitud de condiciones. El estado físico ha sido uno de los grandes elementos diferenciadores del Málaga en lo que va de temporada. Y los futbolistas no han dejado de presumir de ello desde que comenzó el curso. Pero un año en Segunda es muy largo. Eterno. Y con 27 jornadas disputadas, el once base de Muñiz lleva en sus piernas más trabajo que nadie en la categoría. Siete de sus intocables han jugado más de 2.000 minutos. Hasta la fecha, el Málaga ha sobrevivido e incluso ganado a los puntos el combate físico de la mayoría de encuentros. Pero aún quedan 15 partidos. Y la duda es si llegará la gasolina hasta junio. "En la segunda parte estamos barriendo físicamente a los rivales", afirmaban en privado varios jugadores al término del choque del Poli. El vestuario blanquiazul no tiene dudas. Hasta el momento, no se ha atisbado ningún resquicio de debilidad en ningún miembro de la plantilla.
Goitia, Jesús Gámez, Hélder Rosário, Weligton, Rossato, Hidalgo y Baha están por encima de la barrera de los 2.000 minutos. Quedando Goitia al margen (el meta es el único que lo ha jugado todo y hasta hoy es indiscutible para Muñiz), los centrales son los dos jugadores de campo más utilizados: el brasileño ha disputado 2.250 minutos y el luso 2.326. El primero sólo se ha perdido dos partidos, uno por sanción y otro por lesión. Hélder verá el domingo su segundo partido de la temporada por televisión. Ante el Poli Ejido vio la décima amarilla. Dada la importancia y la generosa condición física de ambos, Muñiz es incapaz de dejarles fuera premeditadamente. Gámez, Hidalgo y Baha también pertenecen a los intocables. Como Salva Ballesta, al que las lesiones han privado de formar parte también del club de los 2.000 minutos.
Menos protagonismo.
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El preparador asturiano diseñó una plantilla con dos jugadores por puesto. Pero después de 27 jornadas, amén del once tipo, sólo Apoño y Eliseu están por encima de los 1.000 minutos. Cheli y Peragón (889 y 797, respectivamente) se acercan. El resto, queda demasiado lejos. La reflexión es clara: sólo 15 futbolistas cuentan con relativa continuidad para el técnico. De ahí la sobrecarga de partidos de algunos jugadores. "El trabajo físico está siendo sensacional. Todo está diseñado y vamos a acabar a tope", asegura relajado Muñiz, al que le avala el gran nivel físico que exhibe su equipo.
Los números están más equilibrados en el resto de rivales directos. El Málaga se desgasta más. En el Numancia, Beranger, Juanra, Boris y Nagore superan los 2.000 minutos de juego. En el Sporting lo han hecho Roberto, Gerard, Canella y Matabuena. En la Real, Riesgo, Aranburu y Xabi Prieto. Los más utilizados en el Elche son Caballero, Bellvis y Pere Martí. Y en el Celta, sólo Rubén está por encima de esa media bimilenaria. Muñiz confiará principalmente el ascenso a 14 o 15 jugadores. Sus rivales utilizan a un mínimo de 17 asiduamente. Pero en Martiricos existe la certeza de que hay gasolina de sobra. Al menos, eso es lo que todos queremos creer.



