Irureta dimite y Manolo Villanova será su relevo
"Con cuatro derrotas el mensaje ya no llega", dijo Jabo

Jabo Irureta presentó su dimisión como técnico del Real Zaragoza en la mañana de ayer, después de sólo seis partidos y bajo el peso de un balance con cuatro derrotas, un empate y una victoria: "Después de los cuatro últimos partidos he pensado que quizás mi mensaje ya no llegaría igual a los jugadores y me he planteado que lo mejor sería un cambio", dijo el técnico vasco ayer al anunciar su decisión en una rueda de prensa. El Zaragoza, que barajaba su destitución cuando le llegó la renuncia, presentará esta mañana al veterano Manolo Villanova, su cuarto entrenador en lo que va de temporada, antes de que dirija el primer entrenamiento con la plantilla.
Manolo Villanova llega desde la Sociedad Deportiva Huesca, donde estaba cumpliendo su segunda temporada en un proyecto que el año pasado rozó el ascenso y que vuelve a luchar este año para poner a la capital altoaragonesa en Segunda División. Ahora mismo el Huesca ocupa la segunda plaza en su grupo de Segunda B, a un punto de la Ponferradina. Villanova, que ya dirigió al Real Zaragoza en los años ochenta y que mantenía su ligazón con el club aragonés, regresa esta vez avalado por la excelente ejecutoria que han cumplido él, su equipo de trabajo (Roberto Cabellud, segundo y preparador físico, también lo acompaña en este trasvase al Zaragoza) y un grupo de futbolistas que ahora pierde a su gran referente. Tras varios años fuera de los banquillos, después de pasar por el Real Zaragoza B, Manolo Villanova había sido una pieza de encaje perfecto en el modelo del nuevo Huesca. Para el club azulgrana, su marcha supone una pérdida, pero también un triunfo de fondo que sus responsables intentarán capitalizar en colaboración con el Real Zaragoza.
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Cuatro técnicos en menos de dos meses
La situación del Real Zaragoza en este curso roza lo rocambolesco en muchos aspectos. Por primera vez en su historia -justo el año de su 75 aniversario-, el club aragonés va a emplear hasta a cuatro entrenadores en una misma temporada. La campaña la empezó Víctor Fernández, le siguió el efímero Ander Garitano y Jabo Irureta tomó el penúltimo testigo. Existe un detalle que empeora todo este caos: entre el primero y el último apenas han pasado un mes y tres semanas.




