De largo es el mejor 'nueve' de la selección de Hiddink
Será el delantero centro de Rusia en la Eurocopa

Potente y oportunista, mucho mejor su pierna derecha que la zurda, y con buen disparo, Roman Pavlyuchenko es bastante más que aquel 9 que con sus dos goles en el Luznikhy de Moscú empezó a sepultar las opciones inglesas para la Eurocopa. De largo es el mejor ariete de la selección rusa de Hiddink ante la que España debutará en Austria. Mejor goleador que Arshavin aunque más lento y menos hábil, mejor disparo que Kerzakhov y mejor capacidad de remate que Sytchev. Todo apunta a que será el delantero centro de Rusia, mérito que se ha ganado hace tiempo.
Nacido en Stavropol el 15 de diciembre de 1981, ha sido máximo goleador de la Liga rusa en las dos últimas temporadas. En 2006 con 18 tantos, cuatro por delante del brasileño del Spartak Jo, y en 2007 con 14 goles, empatado con la revelación Adamov, del FK de Moscú. Y ya en las tres temporadas anteriores venía marcando con regularidad en el Spartak, que le firmó del Rotor de Volgogrado cuando era promesa en la Sub-21 rusa.
Aquel fue un traspaso sonado y difícil, porque lo logró en plena lucha con otros dos gigantes del Este como el Dinamo de Kiev y el CSKA de Moscú. Pavlyuchenko había destacado de crío en el Dinamo Stavropol, aunque sin la media goleadora que mostraría más tarde. De aquella época se recuerdan sus primeros tantos y su llamada a la selección Sub-19, y de su primera etapa en la Sub-21 las dificultades para ser titular ante delanteros como Arshavin, Kerzakhov o Bystrov.
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Méritos. Ya en 2002, y con Andrei Tchernishov como técnico, sí se instaló en la Sub-21 con goles decisivos ante Irlanda, Georgia o Albania. Precisamente ante Albania en Tirana los rusos presentaron una delantera Arshavin-Sytchev-Pavlyuchenko que muy bien podría ser titular en la Eurocopa, sanción de Arshavin aparte.
Sus goles le llevaron a la absoluta y aquel recordado debut ante Israel en agosto de 2003, y luego a lo más alto de los artilleros de su país. Y todo con un repertorio amplio. Algunos de cabeza, como uno al Torpedo en posición difícil. Otros de puro oportunista, algunos de media distancia, como aquel al Shinnik Yaroslav, y la mayoría con la derecha. Bueno a balón parado (es el primer lanzador de penaltis en el Spartak), su otra joya más recordada es aquel tanto de chilena en Champions ante el Sporting en Lisboa. 63 goles en cinco temporadas en el Spartak y ya sin metas por conseguir en el fútbol ruso, su próxima etapa puede ser un grande de Europa.



